En el Reino Unido se ha generado un intenso debate tras las recientes recomendaciones de la Asociación Médica Británica (BMA) sobre la necesidad de fortalecer las leyes de vapeo. La BMA, un influyente sindicato que representa a los médicos, emitió una carta abierta al gobierno, exhortando a implementar medidas más estrictas para proteger la salud de los niños y jóvenes. Este llamado sigue la promesa del primer ministro Sir Keir Starmer de reactivar un proyecto de ley que busca regular tanto el tabaco como los vapes.
El proyecto de ley incluye, entre otras medidas, la prohibición de los vapes desechables y la imposición de restricciones en cuanto a los sabores, empaquetado y la forma en que estos productos se presentan en las tiendas. No obstante, la BMA ha instado al gobierno a ir más allá, sugiriendo la eliminación de todos los sabores, excepto el de tabaco, y la implementación de regulaciones más estrictas en la publicidad y el marketing de estos productos.
Sin embargo, estas propuestas han sido duramente criticadas por varios expertos en salud, quienes advierten que prohibir todos los sabores, excepto el de tabaco, podría dificultar los esfuerzos de las personas que intentan dejar de fumar.
CRÍTICAS A LA PROHIBICIÓN DE SABORES
Peter Hajek, profesor de psicología clínica y director de la Unidad de Investigación de Salud y Estilo de Vida de la Universidad Queen Mary de Londres, ha manifestado su desacuerdo con algunas de las propuestas de la BMA. Aunque considera que ciertas regulaciones son razonables, opina que prohibir los sabores de vapeo que no sean de tabaco es un error. Según Hajek, el principal objetivo debe ser combatir el tabaquismo, y los fumadores de todas las edades suelen preferir los sabores que no son de tabaco cuando optan por los vapes.
Hajek también destacó que el informe de la BMA cita de manera incorrecta que el vapeo es tan adictivo como fumar, basándose en fuentes no científicas. Señaló que solo una pequeña proporción de personas que nunca han fumado llegan a vapear de forma habitual, por lo que considera que las regulaciones deben enfocarse en evitar que los jóvenes adopten el vapeo, sin olvidar los riesgos reales del tabaquismo entre los adultos.
PREOCUPACIONES SOBRE LAS POSIBLES CONSECUENCIAS
Por su parte, Lion Shahab, profesor de Psicología de la Salud en el University College de Londres, advirtió que el informe de la BMA no reconoce el papel crucial que el vapeo ha tenido en la reducción de las tasas de tabaquismo en el Reino Unido, las cuales han alcanzado mínimos históricos. Shahab subrayó que cualquier legislación destinada a proteger a los jóvenes debe equilibrarse con la necesidad de apoyar a los fumadores en su esfuerzo por dejar el tabaco, incluidos aquellos que utilizan cigarrillos electrónicos.
Shahab argumentó que la prohibición absoluta de sabores podría llevar a un aumento en el consumo de cigarrillos, como se ha observado en Estados Unidos tras la implementación de medidas similares. También destacó que la mayoría de los usuarios de vapes desechables en el Reino Unido son fumadores actuales o anteriores, y que prohibir estos productos podría enviar un mensaje erróneo al público, sugiriendo que el vapeo es tan perjudicial como el tabaquismo tradicional.
Es por ello que, aunque los expertos coinciden en la necesidad de regular el vapeo para proteger a los jóvenes, advierten que algunas de las propuestas de la BMA podrían tener consecuencias no deseadas y obstaculizar los esfuerzos para reducir el tabaquismo en el país.
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