La Agencia Nacional de Seguridad Alimentaria, Ambiental y de Salud Laboral de Francia (ANSES) informó que el uso de cigarrillos electrónicos implica riesgos para la salud debido a la exposición a diversas sustancias químicas presentes en los aerosoles inhalados. Aunque estos dispositivos suelen considerarse menos perjudiciales que el tabaco tradicional, el organismo señala que no están exentos de efectos nocivos.
En su informe, ANSES recomienda que los cigarrillos electrónicos se utilicen únicamente como un recurso para abandonar el consumo de tabaco y desaconseja su empleo entre personas no fumadoras y adolescentes, un grupo que puede verse influido por la variedad de sabores disponibles en estos productos.
El análisis se basó en la revisión de 2.864 estudios científicos y documentos internacionales, evaluados por un equipo de 14 especialistas. La agencia identificó posibles efectos adversos asociados a la inhalación repetida de sustancias procedentes de las emisiones de los dispositivos, incluidos metales, componentes de los líquidos como el propilenglicol, el glicerol y los aromatizantes, así como compuestos que se generan al calentarse estas mezclas.
En el ámbito respiratorio, el informe señala la formación de aldehídos durante el proceso de calentamiento, los cuales pueden adherirse a los tejidos de las vías respiratorias y afectar su integridad, lo que podría interferir con los mecanismos normales de reparación a largo plazo.
EFECTOS ADVERSOS
Asimismo, se observaron alteraciones a nivel celular, entre ellas daños en el ADN, que podrían favorecer condiciones asociadas al desarrollo de cáncer. No obstante, la agencia aclara que los efectos a largo plazo pueden tardar años o décadas en evidenciarse y que el seguimiento actual es limitado. Algunos estudios apuntan a un incremento del riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), mientras que los datos disponibles no permiten establecer conclusiones firmes sobre el asma o la bronquitis.
Respecto al sistema cardiovascular, ANSES considera que los efectos adversos del vapeo son probables cuando los líquidos contienen nicotina y posibles incluso en su ausencia, citando modificaciones en la frecuencia cardíaca y la presión arterial que podrían derivar en patologías cardíacas con el tiempo.
El informe también aborda el potencial adictivo de estos dispositivos. En los casos en que el aerosol contiene nicotina, la capacidad de generar dependencia se considera similar a la del humo del cigarrillo, lo que puede dificultar el abandono del consumo. De las 1.775 sustancias identificadas en los aerosoles, la agencia destacó 106 como de especial preocupación, aunque sus concentraciones suelen ser inferiores a las presentes en el humo del tabaco convencional.
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