Con solo 24 años, Arturo Cifuentes se ha convertido en uno de los estanqueros más jóvenes del sector y ha sido reconocido con el Premio al estanco con mayor compromiso en sostenibilidad en la XIII Edición de los Premios LBF Retailers for the Future 2026. Al frente de la Expendeduría 007 de Murcia, apuesta por una gestión basada en la eficiencia, la innovación y la mejora continua. En esta entrevista explica cómo entiende la sostenibilidad, los retos de emprender a una edad temprana y su visión sobre el futuro del canal especialista.
Con 24 años ya es titular de un estanco y acaba de recibir un reconocimiento nacional. ¿Cómo empezó su trayectoria y qué le llevó a apostar por este sector a una edad tan temprana?
Mi trayectoria comenzó por una mezcla de inquietud empresarial, ganas de crecer y la oportunidad de hacerme cargo de un negocio con mucho potencial. Desde el principio tuve claro que no quería limitarme únicamente a mantener lo que ya funcionaba, sino que quería modernizar el establecimiento, mejorar la experiencia del cliente y conseguir que el estanco evolucionara. Emprender tan joven supone asumir mucha responsabilidad, pero también te permite aportar energía, ideas nuevas y una forma diferente de entender el comercio. Para mí ha sido un aprendizaje constante: he tenido que aprender sobre gestión, atención al cliente, personal, compras, márgenes y organización prácticamente desde el primer día.
¿Qué significa para usted recibir el Premio al estanco con mayor compromiso en sostenibilidad dentro de los LBF Retailers for the Future 2026?
Ha sido una satisfacción enorme, especialmente por recibirlo con solo 24 años y poder representar a una nueva generación de estanqueros. Más allá del premio en sí, lo considero un reconocimiento al trabajo diario, a la evolución del establecimiento y a la forma de gestionar el negocio. Muchas veces, desde fuera, no se ve todo el esfuerzo que existe detrás de un comercio: la planificación, la adaptación constante, la atención al cliente y las decisiones que se toman para mejorar. Este premio nos anima a seguir avanzando y demuestra que incluso un establecimiento tradicional puede renovarse, adoptar nuevas prácticas y evolucionar sin perder su esencia.
Cuando hablamos de un «estanco sostenible», ¿qué significa realmente para usted y cómo lo ha trasladado al día a día de su negocio?
Para mí, la sostenibilidad no consiste únicamente en reducir consumos o generar menos residuos. También significa conseguir que el negocio sea sostenible a largo plazo desde un punto de vista económico, organizativo y social. Un comercio sostenible debe utilizar los recursos de manera responsable, evitar desperdicios, controlar correctamente sus compras y mantener una estructura de trabajo eficiente. También debe ofrecer estabilidad al equipo, cuidar al cliente y adaptarse a los cambios que se producen en el sector. En nuestro día a día intentamos tomar decisiones que tengan sentido no solo de forma inmediata, sino también pensando en el futuro del establecimiento.
¿Qué medidas concretas ha implantado en su establecimiento para reducir el impacto ambiental y mejorar la sostenibilidad?
Hemos trabajado principalmente en mejorar la eficiencia general del negocio. Controlamos de una forma mucho más precisa las compras y el stock para evitar acumulaciones innecesarias, productos deteriorados y desperdicios. También intentamos reducir el consumo de papel mediante la digitalización de determinados procesos de gestión y comunicación, reutilizamos los materiales siempre que es posible y prestamos atención al consumo energético del establecimiento. Además, considero importante trabajar con una planificación adecuada de los pedidos y del transporte. Una buena organización no solo mejora la rentabilidad, sino que también permite reducir desplazamientos, entregas innecesarias y el uso ineficiente de recursos.
Desde su punto de vista, ¿la sostenibilidad es ya una obligación para el retail o sigue siendo un elemento diferenciador?
Creo que actualmente es una combinación de ambas cosas. Cada vez existe una mayor conciencia por parte de las empresas y de los consumidores, por lo que adoptar prácticas responsables terminará siendo una obligación para cualquier comercio. Sin embargo, todavía puede ser un elemento diferenciador cuando se aplica de verdad y no se utiliza únicamente como una herramienta de imagen. La sostenibilidad tiene que estar integrada en la gestión diaria, en la manera de comprar, de organizarse y de relacionarse con los clientes. Además, muchas medidas sostenibles también son buenas decisiones empresariales, porque reducen costes, evitan desperdicios y mejoran la eficiencia.
Más allá de la sostenibilidad, ¿qué valor añadido ofrece su estanco que lo diferencia de otros establecimientos del sector?
Intentamos ofrecer una atención cercana, rápida y profesional, con un establecimiento bien organizado y una oferta adaptada a lo que realmente demandan nuestros clientes. Para mí es fundamental escuchar al cliente y entender que no todas las personas buscan lo mismo. Trabajamos para disponer de variedad, mantener una buena disponibilidad de producto y ofrecer asesoramiento cuando es necesario. También prestamos mucha atención a la imagen, la limpieza, la exposición de los productos y la agilidad del servicio. Son detalles que pueden parecer pequeños, pero que terminan marcando la diferencia en la experiencia del cliente. Nuestro objetivo es que el cliente encuentre lo que necesita, sea bien atendido y quiera volver.
Usted representa una nueva generación de estanqueros. ¿Qué cree que puede aportar la juventud al futuro del canal especialista?
La juventud puede aportar energía, adaptación tecnológica, nuevas ideas y una mayor predisposición al cambio. El canal del estanco tiene una enorme experiencia y una estructura muy consolidada, pero también necesita evolucionar. Las nuevas generaciones podemos ayudar a modernizar procesos, utilizar mejor los datos, mejorar la comunicación, profesionalizar la gestión y encontrar nuevas formas de relacionarnos con el cliente. Eso no significa romper con la tradición. Al contrario, creo que el futuro está en combinar la experiencia de quienes llevan muchos años en el sector con la capacidad de adaptación y la visión de las nuevas generaciones.
También participo en Vape Queen, un grupo de compra que nos permite compartir experiencias, mejorar la capacidad de negociación y afrontar de forma conjunta algunos de los retos del sector.
¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta hoy un joven empresario que decide emprender en este sector?
El primer reto es la responsabilidad. Gestionar un estanco implica trabajar con una actividad muy regulada, asumir costes importantes y tomar decisiones que afectan directamente a trabajadores, clientes y proveedores. Otro reto es la gestión económica. Aunque un negocio tenga una facturación elevada, es fundamental controlar los márgenes, los gastos, el stock y la liquidez. Facturar mucho no significa necesariamente gestionar bien. También existe el reto de liderar equipos siendo joven: debes demostrar tu capacidad mediante el trabajo, la constancia y las decisiones, no únicamente por ser el titular del negocio. Por último, el sector cambia constantemente y es necesario adaptarse sin perder de vista la normativa ni la esencia del canal especialista.
¿Qué mensaje trasladaría a otros jóvenes que estén pensando en emprender o asumir la gestión de un estanco?
Les diría que emprender puede ser una experiencia muy positiva, pero que no deben hacerlo pensando que consiste únicamente en ser su propio jefe. Emprender significa asumir problemas, responsabilidades y decisiones todos los días. Hay que estar dispuesto a aprender, escuchar a personas con más experiencia, controlar los números y trabajar con constancia. También les diría que no deben dejarse limitar por la edad. Ser joven no significa estar menos preparado, pero sí obliga a demostrar mucho mediante el trabajo y los resultados. Cuando se encuentra una buena oportunidad, se estudia correctamente y se gestiona con responsabilidad, merece la pena intentarlo.
Después de este reconocimiento, ¿cuáles son los próximos objetivos de Arturo Cifuentes y de la Exp. 007 de Murcia?
El objetivo principal es seguir mejorando el establecimiento y consolidar todo lo que hemos construido. Queremos continuar profesionalizando la gestión, optimizando los procesos internos y ofreciendo un servicio cada vez mejor. También quiero seguir formándome, conocer nuevas tendencias del sector y analizar oportunidades de crecimiento. Considero que un negocio nunca debe quedarse completamente parado, porque tanto el mercado como las necesidades de los clientes evolucionan. Este reconocimiento no lo veo como una meta final, sino como una motivación para seguir trabajando, innovando y demostrando que desde un estanco también se puede realizar una gestión moderna, responsable y con visión de futuro.
y luego