Los datos más recientes de la Oficina Australiana de Estadísticas (ABS) reflejan un incremento del consumo de nicotina en el país entre 2017 y 2025, pese a la aplicación de medidas destinadas a reducir el tabaquismo, entre ellas aumentos fiscales sobre los productos de tabaco y regulaciones más estrictas para la venta y distribución de nicotina.
Según las cifras difundidas por el organismo, el consumo de nicotina aumentó cerca de un 40% durante ese periodo. Paralelamente, el mercado ilegal ha ganado peso dentro del sector. Actualmente, los productos ilícitos representarían alrededor del 80% del tabaco y la nicotina consumidos en Australia, frente al 12% registrado ocho años atrás.
La situación australiana contrasta con la observada en otros países. Diversos estudios sitúan la cuota del tabaco ilegal en torno al 11% del consumo total en 38 países europeos. En Canadá, la proporción alcanza aproximadamente el 38%, mientras que en Nueva Zelanda se sitúa en torno al 27%.
El crecimiento del comercio ilegal ha generado preocupación entre las autoridades. Organismos encargados de la seguridad y la aplicación de la ley han señalado vínculos entre este mercado y actividades relacionadas con el blanqueo de capitales, el tráfico de drogas, la trata de personas y la extorsión. Además, se han registrado incidentes contra establecimientos vinculados a la venta de tabaco en diferentes regiones del país.
En el marco de una investigación federal sobre el mercado ilícito de tabaco, la Fuerza Fronteriza de Australia advirtió que las actuaciones centradas exclusivamente en la aplicación de la ley presentan limitaciones frente a redes que han desarrollado una elevada capacidad de adaptación. En sus informes, la agencia indicó que las medidas dirigidas únicamente a restringir la oferta difícilmente tendrán efectos duraderos sin actuaciones paralelas orientadas a reducir la demanda.
EXPANSIÓN DE CANALES DE DISTRIBUCIÓN
El aumento del precio de los cigarrillos legales también forma parte del debate. Durante la última década, el coste de estos productos se ha multiplicado, mientras que las alternativas comercializadas fuera de los canales regulados mantienen precios inferiores. Este escenario ha contribuido a que parte de los consumidores recurra a productos no gravados fiscalmente.
Las investigaciones también muestran una presencia creciente del mercado ilícito entre los fumadores jóvenes. Estudios recientes señalan que cerca de dos tercios de las personas fumadoras de entre 18 y 24 años han adquirido tabaco de origen ilegal en alguna ocasión, un dato que refleja la expansión de estos canales de distribución.
El debate sobre las políticas de control del tabaco ha llevado a distintos especialistas a analizar modelos aplicados en otros países. En lugares como Nueva Zelanda, Japón, Suecia y Reino Unido, las estrategias de reducción del tabaquismo han incorporado alternativas reguladas sin combustión, entre ellas cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y otros productos de administración oral.
ESTRATEGIAS DE REDUCCIÓN DE DAÑOS
Diversos organismos sanitarios y centros de investigación internacionales han señalado que estos productos pueden desempeñar un papel dentro de las estrategias de reducción de daños para fumadores adultos que no abandonan completamente el consumo de nicotina. Estos análisis distinguen entre los riesgos asociados a los cigarrillos combustibles y los productos que no generan combustión durante su uso.
La evolución del mercado australiano también ha sido observada por responsables políticos de otros países que estudian nuevas restricciones sobre productos de nicotina. Entre las medidas debatidas figuran limitaciones de sabores, cambios en los niveles permitidos de nicotina, incrementos fiscales y nuevas regulaciones para productos alternativos al cigarrillo convencional.
Mientras continúan las discusiones sobre el diseño de futuras políticas públicas, el caso australiano se ha convertido en un ejemplo utilizado en el debate internacional sobre los efectos que pueden tener las restricciones, los precios y la disponibilidad de alternativas reguladas en los hábitos de consumo y en la evolución de los mercados ilegales.
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