El pasado lunes 24 de junio se lanzó la última encuesta de la Unión Europea sobre el consumo de tabaco y nicotina. Este lanzamiento coincidió estratégicamente con un debate previo de los ministros de salud de Europa sobre la política del tabaco y la nicotina, impulsado principalmente por Dinamarca y Letonia. Sin embargo, los observadores más experimentados sospechan que la Comisión Europea también jugó un papel crucial en la organización del debate.
Durante dicho debate, los ministros se pronunciaron a favor de imponer mayores restricciones a los productos de nicotina más seguros, en consonancia con las preferencias de la Comisión Europea, mientras que los cigarrillos recibieron poca atención.
Por otra parte, la encuesta publicada tres días después contradecía varias de las suposiciones defendidas durante el debate. La Comisión podría haber adelantado la publicación del informe antes de las discusiones, lo cual habría obligado a los ministros a considerar sus hallazgos. Sin embargo, se optó por presentarlo posteriormente, lo que evitó que los datos influenciaran el debate.
REVELACIONES DE LA ENCUESTA
La encuesta reveló una disminución de solo un punto porcentual en la prevalencia del tabaquismo en la UE desde la última edición en 2020, situándose ahora en un 24%. Desde la implementación de la actual normativa sobre tabaco y nicotina en 2016, la reducción ha sido apenas del 3%. A este ritmo, la UE no logrará su objetivo de una generación libre de humo, definida como una prevalencia de tabaquismo inferior al 5% para el año 2070.
Algunos países, sin embargo, han registrado avances significativos. Chequia, por ejemplo, reportó una disminución de 7 puntos porcentuales en el tabaquismo desde el año 2020. Este éxito se atribuye a leyes que favorecen una política de nicotina más segura, posicionando al país en el segundo lugar en el «Índice del Estado de la niñera» del Instituto de Asuntos Económicos del Reino Unido, que mide la apertura a productos de nicotina más seguros.
Suecia, que tiene la tasa de tabaquismo más baja de Europa, ejemplifica los beneficios de utilizar tabaco oral en lugar de cigarrillos, una práctica que podría haberse extendido en otros países si la UE no hubiera prohibido el tabaco oral hace 30 años.
¿CONSIDERACIONES POLÍTICAS O DATOS CIENTÍFICOS?
La encuesta también reveló que la mayoría de los no fumadores no están interesados en los productos de nicotina más seguros, con más del 90% encontrándolos poco atractivos. Esta percepción no coincide con la narrativa de la Comisión sobre la nicotina más segura, reflejada en múltiples informes en los últimos años.
Además, se cuestiona la imparcialidad de los informes de la Comisión, dado que las entidades encargadas de elaborarlos, como la Red Europea de Prevención del Tabaquismo y Estrategias Vitales, han mostrado sesgos claros a favor de prohibir los sabores en productos de nicotina más seguros.
La reciente encuesta del Eurobarómetro reveló que tanto fumadores como no fumadores están divididos sobre la prohibición de sabores en productos de nicotina, con alrededor del 40% a favor y un número similar en contra.
Es por ello, que aparentemente, la política de la UE respecto a los productos de nicotina más seguros está influenciada más por consideraciones políticas que por datos científicos. La próxima revisión de la normativa del tabaco, prevista para el próximo año, estará marcada por estas mismas dinámicas políticas, y la opinión pública jugará un papel crucial en su desarrollo.
y luego