El Reino Unido ha dado un paso más en la lucha contra la adicción a la nicotina con la inauguración de su primera clínica especializada en ayudar a los jóvenes a dejar de vapear. Mientras tanto, tres estudios del University College London (UCL) han analizado diferentes aspectos del tabaquismo y el vapeo, arrojando resultados preocupantes sobre los riesgos del consumo de cigarrillos y la efectividad de los métodos para dejar de fumar.
EL IMPACTO DEL TABAQUISMO EN LA ESPERANZA DE VIDA
Un informe publicado en la revista Addiction destaca el alarmante costo del tabaquismo en la salud. Investigadores de la UCL, en colaboración con el Departamento de Salud y Asistencia Social del Reino Unido, determinaron que cada cigarrillo fumado reduce la esperanza de vida en aproximadamente 20 minutos. En el caso de los hombres, la pérdida es de 17 minutos por cigarrillo, mientras que para las mujeres es de 22 minutos, lo que equivale a cerca de siete horas por cada paquete consumido.
Además, el estudio comparó la esperanza de vida de fumadores y no fumadores, concluyendo que aquellos que han fumado toda su vida pierden alrededor de 10 años en comparación con quienes nunca han fumado. Sin embargo, los expertos aseguran que dejar de fumar a una edad temprana puede revertir estos efectos y permitir una longevidad similar a la de los no fumadores. Cuanto antes se abandone el hábito, mayor será la recuperación de la esperanza de vida.
DIFICULTADES
Otro estudio de la UCL, publicado en JAMA Network y financiado por Cancer Research UK, analizó los intentos de más de 25.000 fumadores en Inglaterra por abandonar el hábito. Los resultados mostraron que casi la mitad de ellos recurren a métodos poco efectivos, como la fuerza de voluntad o el uso de terapias de reemplazo de nicotina sin supervisión médica.
El doctor Sarah Jackson, autora principal del estudio, subrayó la importancia de promover estrategias basadas en evidencia científica, como el vapeo, los medicamentos recetados y otros sustitutos de la nicotina. Se estima que en 2024, aproximadamente dos millones de fumadores en Inglaterra intentaron dejar de fumar, lo que representa un aumento en comparación con años anteriores. Sin embargo, los métodos utilizados influyeron directamente en las tasas de éxito, siendo más bajas entre quienes intentaron dejarlo sin ayuda.
EL AUGE DEL DOBLE CONSUMO DE TABACO Y VAPEO
Un tercer estudio reveló un incremento en el número de personas que combinan el vapeo con el consumo de cigarrillos. En 2016, solo el 3,5% de los adultos en Inglaterra utilizaban ambos productos, pero para 2024 esta cifra ascendió al 5,2%. La tendencia se ha vuelto más notable entre los jóvenes, donde el porcentaje de usuarios duales aumentó del 19,6% al 59% en los últimos años.
El informe también señala que, aunque muchas personas utilizan el vapeo como un medio para reducir el consumo de cigarrillos, existe el riesgo de que esta transición no siempre sea completa, perpetuando el uso de ambos productos. Además, los investigadores advirtieron que los malentendidos sobre la seguridad del vapeo podrían estar frenando a algunos fumadores en su intento por abandonar el tabaco por completo.
UNA NUEVA ESTRATEGIA PARA ABORDAR EL VAPEO EN JÓVENES
Para abordar el creciente uso de cigarrillos electrónicos entre adolescentes, el NHS ha lanzado una clínica pionera en Liverpool, enfocada en ayudar a jóvenes de entre 11 y 15 años a dejar de vapear. El Hospital Infantil Alder Hey comenzó a recibir pacientes en enero de 2024, convirtiéndose en la primera instalación de este tipo en Inglaterra.
Aunque las tasas de vapeo juvenil han mostrado señales de estabilización, siguen siendo preocupantes, especialmente entre los adolescentes más jóvenes. La clínica trabaja en colaboración con escuelas para comprender mejor la dependencia de la nicotina en los estudiantes y ofrece tratamientos personalizados, incluyendo terapia conductual y sustitución de nicotina.
Los expertos esperan que esta iniciativa proporcione información valiosa sobre los mejores métodos para combatir el vapeo en jóvenes y sirva como modelo para futuros programas de salud pública. Mientras tanto, el NHS reafirma su apoyo al vapeo como una herramienta efectiva para reducir los daños en fumadores adultos que buscan dejar el tabaco.
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