La investigación genética suma una nueva línea de análisis en el abordaje del tabaco. Aunque existen tratamientos para dejar de fumar, las opciones disponibles son limitadas y los equipos científicos continúan explorando alternativas para reducir la dependencia a la nicotina, según informa Jessica Mouzo, en un medio digital nacional.
Un trabajo publicado en la revista Nature Communications identifica variantes poco frecuentes en el gen CHRNB3 relacionadas con una disminución en el número de cigarrillos consumidos al día. Los responsables del estudio, los genetistas Veera Rajagopa y Giovanni Coppola, señalan que las personas portadoras de mutaciones naturales raras en ese gen tienden a fumar menos que quienes no presentan esas alteraciones.
El gen CHRNB3 codifica la subunidad β3 de un receptor cerebral a través del cual actúa la nicotina. Según los investigadores, la asociación entre estas variantes y un menor consumo se observó de manera independiente en tres grupos poblacionales: indígenas mexicanos, asiáticos orientales y europeos. Los autores desarrollan su labor en el Regeneron Genetic Center, vinculado a la farmacéutica Regeneron Pharmaceuticals.
EL GEN ASOCIADO A UNA REDUCCIÓN DEL CONSUMO DE TABACO
En una cohorte mexicana integrada por cerca de 38.000 fumadores, el equipo detectó que quienes portaban una copia de una variante específica del gen fumaban en promedio un 21% menos de cigarrillos al día que los portadores de la versión más común. En los casos en que se identificaron dos copias de la variante —lo que equivale a una pérdida funcional del gen— el consumo descendía aproximadamente un 78%.
Los autores indican que el efecto observado con una sola copia es comparable al descrito para otras alteraciones genéticas relacionadas con el tabaquismo. No obstante, el mecanismo biológico que explica la reducción del consumo no está definido. En la cohorte mexicana se constató que la variante modificaba ligeramente la estructura de la proteína β3, pero se desconoce cómo ese cambio influye en la respuesta cerebral a la nicotina.
Los resultados se replicaron en grupos asiáticos y europeos. Aunque las mutaciones detectadas no eran idénticas, todas afectaban al mismo segmento de ADN del gen CHRNB3 y se asociaban con una reducción del consumo de tabaco. Esta coincidencia en distintas ascendencias refuerza la implicación de ese gen en el fenómeno observado.
EVIDENCIA GENÉTICA
Algunas investigaciones previas ya habían relacionado CHRNB3 con el hábito de fumar, pero este estudio aporta evidencia genética directa en humanos de que la pérdida de función del gen se asocia con un menor consumo de cigarrillos. A partir de estos datos, los investigadores plantean que la inhibición de CHRNB3 podría explorarse como estrategia para reducir la intensidad del tabaquismo. Sin embargo, subrayan que aún es necesario determinar si un enfoque terapéutico de este tipo sería viable, eficaz o seguro.
El trabajo propone realizar estudios adicionales para analizar en detalle las variantes identificadas y desarrollar experimentos de laboratorio que aclaren cómo la disminución de la proteína β3 influye en la conducta de fumar.
PATENTE RELACIONADA CON EL GEN
Especialistas externos han llamado a la prudencia. Javier Costas, investigador del grupo de Genética Psiquiátrica del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), indicó al portal Science Media Center España que la posible inactivación farmacológica del gen podría reproducir el efecto observado, aunque advirtió que el estudio no analiza si las variantes detectadas se asocian con otros impactos en la salud. También señaló la necesidad de contar con evidencias adicionales, en un contexto en el que varios autores mantienen vínculos con la industria farmacéutica y poseen una patente relacionada con el gen estudiado.
En términos similares se expresó Miguel Barrueco, exjefe del servicio de Neumología del Hospital de Salamanca, quien apuntó que la interpretación de los resultados requiere cautela y que la posible aplicación clínica no puede considerarse inmediata. Recordó que investigaciones centradas en otros genes implicados en la adicción a la nicotina no han derivado en tratamientos y que los mecanismos neurobiológicos asociados al consumo de tabaco son amplios y complejos.
y luego