El gobierno de Finlandia ha anunciado planes para incrementar los impuestos sobre los productos de tabaco tradicionales, pero ha decidido no aplicar la misma medida a los dispositivos de vapeo y los e-líquidos. Esta decisión ha generado controversia, ya que organizaciones antitabaco cuestionan la exclusión de los vapes de este aumento fiscal.
La organización no gubernamental de salud en Finlandia, Suomen ASH ha sido una de las voces críticas que se ha manifestado en contra de la medida. Según su declaración, consideran esencial que los impuestos aumenten no solo en los productos de tabaco, sino también en aquellos que contienen nicotina, incluso si no contienen tabaco. Argumentan que la nicotina es una sustancia altamente adictiva y perjudicial, especialmente para jóvenes, y que un aumento de impuestos ayudaría a prevenir su consumo entre las nuevas generaciones y evitar que los fumadores adultos se pasen a opciones más económicas en lugar de dejar la nicotina por completo.
BUSCAR ALTERNATIVAS MÁS SEGURAS
Jukka Kelovuori, una defensora del vapeo, compartió esta noticia en la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter) y criticó a Suomen ASH por su postura. Kelovuori señaló que incrementar los impuestos sobre los productos de vapeo podría desalentar a los fumadores que buscan alternativas más seguras para dejar el cigarrillo.
Este debate llega en medio de informes de Suecia, que muestran que el país ha logrado reducir drásticamente las tasas de tabaquismo, bajando del 16,5% a menos del 6% en una década. Suecia ha facilitado el acceso a productos alternativos como los vapes y el snus, y está cerca de ser declarada «libre de humo» según la Organización Mundial de la Salud. El caso sueco plantea preguntas sobre si gravar los vapes de la misma manera que el tabaco podría afectar la lucha contra el tabaquismo en Finlandia.
Por otro lado, países con regulaciones más estrictas sobre los vapes, como Australia y Brasil, han visto un aumento en el mercado negro de estos productos, lo que ha generado preocupación entre los legisladores y expertos en salud.
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