Investigadores y estudiantes de la Universidad Queen’s están llevando a cabo un estudio sobre los efectos del vapeo y el uso de bolsas de nicotina en la salud de los jóvenes. Aunque los cigarrillos tradicionales han perdido popularidad, los adolescentes y jóvenes adultos continúan desarrollando hábitos relacionados con la nicotina a través de nuevas alternativas, como los cigarrillos electrónicos y las bolsas de nicotina oral.
En Canadá, cerca del 50% de los jóvenes adultos de entre 20 y 24 años y el 29% de los adolescentes entre 15 y 19 años han vapeado al menos una vez. Además, el uso de bolsas de nicotina oral, diseñadas originalmente como terapia para dejar de fumar, ha crecido entre jóvenes que no tienen antecedentes de consumo de cigarrillos. Ante este escenario, Health Canada ha implementado nuevas regulaciones para controlar la comercialización de estos productos.
A pesar de los esfuerzos regulatorios, todavía se sabe poco sobre cómo estos productos impactan la salud integral de los usuarios más jóvenes. Por ello, un equipo dirigido por la profesora Nicolle Domnik, experta en fisiología cardiorrespiratoria, está investigando cómo el vapeo y las bolsas de nicotina afectan las funciones cardiovasculares y el sistema nervioso autónomo, responsables de regular el ritmo cardíaco, la presión arterial y la calidad del sueño.
UN ENFOQUE INTERDISCIPLINARIO PARA ESTUDIAR EL IMPACTO EN LA SALUD
La idea de investigar estas tendencias surgió a partir de conversaciones entre la profesora Domnik y sus estudiantes, quienes notaron un creciente interés por estos productos entre sus compañeros y familiares más jóvenes. Tras un año de diseño y planificación, el equipo está listo para comenzar a reclutar voluntarios en el campus de Queen’s.
Mientras que otras universidades se han centrado en los efectos inmediatos del vapeo, como el daño pulmonar, el estudio de Queen’s tiene un enfoque distinto, centrándose en el impacto a largo plazo de la nicotina en el sistema cardiovascular y los patrones de sueño. Aunque se sabe que el tabaco tiene graves consecuencias para la salud, los cigarrillos electrónicos y las bolsas de nicotina, al ser productos con diferentes composiciones químicas y formas de administración, requieren un análisis propio.
Este trabajo se está llevando a cabo en colaboración con expertos en medicina como Sebastián Rodríguez-Llamazares y Alberto Neder, así como con investigadores en química clínica. El equipo de Domnik se focaliza en cómo el sistema nervioso autónomo, encargado de controlar funciones corporales esenciales, responde al uso de estos productos.
EL ESTUDIO SE CENTRA EN LOS JÓVENES
A diferencia de investigaciones anteriores que han analizado los efectos de los dispositivos de nicotina en adultos con largos historiales de tabaquismo, este estudio se enfoca en jóvenes adultos que han usado cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina solo por un par de años y que no tienen experiencia previa con el tabaco.
Uno de los líderes estudiantiles del proyecto, Claerwen Sladen-Dew, explicó que el equipo monitoreará diversos indicadores de salud, como la variabilidad del ritmo cardíaco, la presión arterial y los niveles de nicotina en la orina. Además, se les pedirá a los participantes que completen cuestionarios sobre su actividad física, salud mental y hábitos de sueño. También se rastreará su movimiento y comportamiento durante el día para obtener una imagen completa de cómo estos productos afectan su vida cotidiana.
Este estudio forma parte del trabajo del Laboratorio de Fisiología Cardiopulmonar Integrativa de la Universidad Queen’s, un espacio interdisciplinario que busca ofrecer a los estudiantes oportunidades de investigación colaborativa. Con este esfuerzo, se espera arrojar nueva luz sobre el impacto del vapeo y las bolsas de nicotina en una generación que enfrenta nuevas formas de consumir nicotina.
y luego