Bélgica ha anunciado su intención de convertirse en el primer país de la Unión Europea (UE) en vetar la comercialización de vaporizadores desechables, en principio, a partir del 1 de enero de 2025. El ministro federal de Salud, Frank Vandenbroucke, al comunicar esta medida, destacó el impacto adverso que estos productos tienen tanto en el entorno natural como en la sociedad, especialmente entre los jóvenes.
Según Vandenbroucke, a pesar de las restricciones ya existentes que prohíben la venta de vaporizadores a menores, las tácticas de mercadotecnia siguen apuntando a este grupo demográfico, lo que ha resultado en un aumento del consumo entre los jóvenes. La aprobación por parte de la Comisión Europea (CE) de esta medida representa un avance importante en los esfuerzos de Bélgica por reducir la exposición de los jóvenes a sustancias nocivas. El ministro de Salud subrayó el compromiso de Bélgica en la creación de una generación libre de humo, así como en la protección de los jóvenes del atractivo del tabaco y productos afines.
Sin embargo, los vaporizadores no desechables seguirán permitiéndose como herramienta para dejar de fumar, se establecerán medidas para prevenir su comercialización de manera que no resulte atractiva para los usuarios jóvenes.
FRANCIA SIGUE LOS PASOS DE BÉLGICA
En paralelo, Francia ha seguido la iniciativa de Bélgica al obtener la aprobación de la Comisión de la UE para prohibir los productos desechables. El parlamento francés ha consensuado la promulgación de esta medida, con la expectativa de que entre en vigor hacia finales de septiembre. El proyecto de ley, previamente respaldado por la Asamblea Nacional y el Senado francés, fue sometido a una última revisión por parte de un comité conjunto compuesto por representantes de ambas cámaras, y fue aprobado de manera unánime.
En la espera de la validación por parte de la Comisión de la UE, la ministra de Salud, Catherine Vautrin, ha solicitado a la Comisión a ratificar la decisión de Francia, subrayando la continua batalla contra el tabaquismo. Los expertos en el área argumentan que, dada la postura contundente de la CE respecto a los productos de vapeo y otras alternativas percibidas como más seguras que la nicotina, es altamente probable que se apruebe la solicitud de Francia.
LA INICIATIVA EN NUEVA ZELANDA
Al mismo tiempo, en el otro extremo del mundo, Nueva Zelanda ha revelado su intención de prohibir los productos desechables y endurecer las sanciones por la venta de estos artículos a menores. El ministro asociado de Salud, Casey Costello, expresó que aunque los vaporizadores son reconocidos como herramientas eficaces para abandonar el tabaco, la creciente popularidad del vapeo entre los jóvenes es motivo de preocupación.
Esta determinación sigue a la derogación de la prohibición generacional del tabaco establecida durante el mandato anterior, liderado por Jacinda Ardern, que habría vetado la venta de cigarrillos a cualquier individuo nacido después de 2008 a partir del próximo año. Costello enfatizó la urgencia de abordar el vertiginoso aumento del uso de vaporizadores entre los jóvenes, situación que ha encendido las alarmas entre padres, educadores y profesionales de la salud.
Las recientes acciones de Nueva Zelanda, que incluyen una restricción de edad para la compra de vaporizadores y la prohibición de comercializar cigarrillos electrónicos con imágenes o nombres que puedan atraer a los jóvenes, tienen como propósito encontrar un equilibrio entre respaldar los esfuerzos de cesación tabáquica y proteger a los jóvenes de la dependencia nicotínica.
LAS POSIBLES REPERCUSIONES DE LAS PROHIBICIONES
Sin embargo, los especialistas en el área han expresado de manera constante su inquietud acerca de las restricciones impuestas a los vaporizadores desechables, calificándolas como políticas erróneas que podrían obstaculizar los esfuerzos en materia de salud pública y agravar las disparidades en el ámbito de la salud. Cuando a principios de este año el Reino Unido sorprendió a los expertos en THR al anunciar tal medida, Michael Landl, director de la Alianza Mundial de Vapers (WVA, por sus siglas en inglés), advirtió que la prohibición de los dispositivos desechables podría inducir a los vapeadores actuales a adoptar hábitos de fumado más nocivos o a recurrir al mercado ilegal, poniendo en riesgo la salud de millones de personas.
En consonancia con esto, una investigación realizada por la Universidad College de Londres (UCL) y el King’s College de Londres sugiere que la prohibición en el Reino Unido podría afectar a aproximadamente 2,6 millones de personas, lo que ralentizaría la disminución de la prevalencia del tabaquismo y tendría un impacto desproporcionado en los grupos socioeconómicos desfavorecidos. En este sentido, se considera que dicha prohibición resulta contraproducente, al restringir el acceso a una herramienta fundamental para los fumadores que buscan transitar hacia alternativas más seguras.
Los expertos en reducción de daños por tabaquismo han señalado de forma reiterada que la asequibilidad y la facilidad de acceso de los vaporizadores desechables los convierten en un punto de entrada sencillo para los fumadores que muestran interés en el vapeo, pero que quizás aún no estén lo suficientemente convencidos como para invertir en un kit de inicio. En este contexto, sugieren que estos productos estén disponibles para adultos fumadores y que se implementen y hagan cumplir rigurosas restricciones de edad para prevenir el acceso por parte de menores.
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