El Ministerio de Salud de Panamá (MINSA) ha puesto en marcha un nuevo marco regulatorio que establece restricciones estrictas sobre el uso, comercialización y promoción de cigarrillos electrónicos y dispositivos de vapeo en todo el país. Esta iniciativa tiene como objetivo principal proteger la salud pública, con un enfoque particular en prevenir el acceso y la exposición de niños y adolescentes a estos productos.
Las nuevas disposiciones legales abarcan todos los sistemas de administración de nicotina, tanto electrónicos como no electrónicos (ENDS y ENNDS), y alinean su tratamiento legal con el de los productos de tabaco tradicionales. A partir de ahora, el uso de dispositivos de vapeo queda prohibido en todos los espacios donde ya no se permite fumar, tales como oficinas, centros educativos, hospitales, restaurantes, bares, centros comerciales, unidades de transporte público y recintos deportivos, entre otros.
Además de las restricciones de uso, la normativa impone controles severos sobre la venta y la visibilidad de estos productos en los puntos de comercialización. Los dispositivos y sus accesorios deben estar almacenados fuera de la vista del cliente, en vitrinas cerradas o detrás del mostrador, lo que impide su exhibición abierta.
Otra medida clave es la prohibición total de la publicidad y promoción, tanto directa como indirecta, en todos los canales, incluidos medios tradicionales, redes sociales, plataformas digitales y empaques de productos. Asimismo, queda terminantemente prohibida la venta a menores de edad. Para garantizar el cumplimiento, los establecimientos deberán colocar señales visibles que informen sobre esta restricción y exigir documentación oficial para verificar la edad de los compradores.
El MINSA ha reiterado que tanto las autoridades sanitarias como las aduaneras estarán encargadas de hacer cumplir estas regulaciones, instando a comerciantes y a la ciudadanía a acatar las normas en beneficio del bienestar colectivo.
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