Un estudio reciente llevado a cabo en Fort Liberty, la base militar más grande de Estados Unidos, revela que los soldados estadounidenses utilizan bolsas de nicotina a un ritmo significativamente mayor que la población adulta promedio del país. Los resultados indican que la proporción de soldados que consumen estos productos es 10 veces superior a la registrada entre los civiles.
La investigación, desarrollada por especialistas del Centro de Cáncer de la Universidad de Virginia (UVA), en colaboración con el Departamento de Salud Pública de Fort Liberty y el Centro Integral de Cáncer Lineberger de la Universidad de Carolina del Norte, se basó en encuestas anónimas realizadas entre 2022 y 2023. De los 1.957 soldados encuestados, el 23,8% afirmó haber utilizado bolsas de nicotina en el último mes. En contraste, un estudio nacional de 2022 reportó que solo el 2,9% de los adultos estadounidenses había recurrido a estos productos en el mismo periodo.
Melissa Little, directora del Centro de Investigación de Nicotina y Tabaco de la Universidad de Virginia, destacó que el uso de tabaco y productos relacionados siempre ha sido más común entre el personal militar en comparación con la población civil. «Nuestros hallazgos confirman que estas disparidades persisten con las nuevas opciones de nicotina en el mercado, como las bolsas de nicotina», comentó Little.
AUMENTO EN EL CONSUMO
Durante el periodo estudiado, el consumo de bolsas de nicotina mostró un crecimiento notable, pasando del 20,2% en 2022 al 24,7% en 2023. Estos productos, conocidos por su potencial adictivo, están asociados con diversos riesgos para la salud.
El análisis también identificó características comunes entre los usuarios: la mayoría eran hombres jóvenes, solteros, de raza blanca, y consumidores de otros productos de nicotina, como cigarrillos, tabaco sin humo o vapeadores. Los soldados de mayor edad (30 años o más) mostraron una menor incidencia de consumo en comparación con los de entre 17 y 24 años. Además, aquellos con estudios universitarios tendían a utilizar más las bolsas de nicotina que quienes solo habían completado la secundaria o tenían un GED.
IMPLICACIONES FUTURAS
Con aproximadamente 200.000 soldados dejando el servicio militar cada año, los expertos señalan la necesidad de realizar más investigaciones para comprender mejor este fenómeno y desarrollar estrategias efectivas que reduzcan el consumo de nicotina entre los veteranos. «Estamos diseñando intervenciones personalizadas para abordar las altas tasas de uso de bolsas de nicotina en el personal militar», explicó Little. «Es esencial equiparlos con las herramientas necesarias para llevar una vida saludable tras su servicio al país».
JAMA Network Open, la revista científica, ha publicado los resultados del estudio. El equipo de investigación incluyó a destacados especialistas en la materia, y el proyecto recibió financiamiento del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas y del Instituto Nacional del Cáncer, entre otras instituciones.
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