Los países vecinos siguen enfrentándose a cambios con lo que respecta a la normativa legal en el vapeo y en los productos de nueva generación. Es el caso de Australia, muchos ciudadanos buscan una normativa más estricta ya que se sigue teniendo un fácil acceso a los vaporizadores ilegales y quieren incluso, su prohibición.
Un estudio realizado por la revista médica internacional BMJ Open refleja que de 139 australianos interrogados de entre 14 y 39 años, la mitad desconocía que existía el modelo de prescripción para obtener productos de vapeo con nicotina. La encuesta se realizó antes de que salieran las reformas del gobierno federal sobre el vapeo.
Dicho esto, Australia prohibió el 1 de enero de 2024 la importación de todos los vaporizadores desechables. Y desde marzo, los médicos de cabecera y enfermeros profesionales serán los únicos autorizados en prescribir legalmente vapeadores, y los farmacéuticos los únicos importadores y proveedores autorizados de productos de vapeo. Aún así, sigue habiendo dudas sobre el tema, ya que muchos piensan que todavía pueden conseguir vapeadores en otros sitios, y por ello, reiteran que es prioritario que se cierren estas tiendas.
Según Michelle Jongenelis, profesora y una de las autoras del estudio afirma que las reformas previstas significa que la venta de vaporizadores en cualquier lugar que no sea una farmacia será ilegal, y que hacer cumplir estas leyes es algo fundamental.
AUSTRIA
Por otro lado, Austria tuvo 3.800 millones de ventas de tabaco en 2023 según informa Kronen Zeitung. Sin embargo, el 77% va para Hacienda a través del IVA y el impuesto sobre el tabaco. Después del impuesto sobre los hidrocarburos, el del tabaco es el mayor impuesto sobre el consumo. Según algunos informes a pesar del descenso del número de fumadores, el aumento de los precios y el cambio a productos alternativos pueden estabilizar las ventas y los ingresos fiscales. Ese mismo año, los fumadores en Austria encendieron casi 11,30 millones de cigarrillos. Aproximadamente, una de cada cinco personas fuma de manera habitual en Austria, pero según estadísticas la tendencia apunta a la baja desde hace tiempo.
El ascenso de la concienciación sanitaria, las alternativas de menor riesgo y las prohibiciones de fumar en ciertos lugares está impulsando a más personas a dejar de consumir tabaco. En 2022, el mercado de tabaco registró un descenso del 3,5%, aunque fue a causa del aumento anterior durante la pandemia, y cuando las ventas nacionales aumentaron debido al cierre de fronteras. Sin embargo, el descenso del año en curso se debe probablemente a una disminución real del número de fumadores de cigarrillos. El año pasado, el precio medio de un paquete fue de 5,77 euros, casi 30 céntimos más que el año anterior.
LAS ALTERNATIVAS GANAN POPULARIDAD
Hannes Hofer, quien trabaja en la gestión del monopolio, destaca que el aumento de precios se mantiene por debajo del índice de inflación. En concreto, señala que los precios del tabaco han ejercido un efecto moderador sobre la inflación, sin contribuir de manera adicional a su aumento. Además, destaca un sólido incremento del 3,2% en el volumen de negocios, alcanzando los 3.800 millones de euros, lo cual contrasta favorablemente con otros productos minoristas.
Mientras que las ventas de cigarrillos tradicionales siguen en declive, las alternativas ganan popularidad progresivamente. Por ejemplo, las ventas de productos HNB han experimentado un notable aumento del 42%, llegando a 235 millones de euros. Los cigarrillos electrónicos y las bolsitas de nicotina, productos no regulados por el monopolio del tabaco, también están ganando terreno en el mercado. Las bolsitas de nicotina generan ventas anuales de 118 millones de euros, mientras que los cigarrillos electrónicos representan un gasto de 59 millones de euros por parte de los austriacos.
BÉLGICA
Por otro lado, en Bélgica se está llevando a cabo una prohibición de los cigarrillos electrónicos desechables, según informa Euractiv. En diciembre de 2022, el Gobierno belga presentó una estrategia nacional para lograr una generación libre de tabaco, con el objetivo de reducir la cantidad de fumadores entre los 15 y 24 años al 6% o menos para 2028.
Una de las medidas propuestas para alcanzar este objetivo era prohibir los cigarrillos electrónicos desechables a partir del 1 de enero de 2026. Para implementar estas nuevas disposiciones, Bélgica requería la aprobación de la Comisión Europea, en cumplimiento de la legislación de la UE, particularmente la Directiva sobre productos del tabaco (Directiva 2014/40/UE).
La Comisión ha aprobado las disposiciones nacionales que prohíben la comercialización de cigarrillos electrónicos desechables que contengan nicotina, tal como lo solicitó Bélgica. Esta prohibición se aplica únicamente a los cigarrillos electrónicos que contienen nicotina, aunque podría haber cambios en el futuro.
Es importante destacar que, dado que solo los cigarrillos electrónicos desechables que contienen nicotina están sujetos a la Directiva 2014/40/UE, la decisión de la Comisión se limita a este tipo de productos. Según informes de Euractiv, Francia, Alemania e Irlanda también están trabajando en legislaciones similares.
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