La propuesta para elevar la fiscalidad del tabaco en la Unión Europea ha sido modificada tras las objeciones planteadas por varios Estados miembros durante su revisión en el Consejo de la UE, según informó el medio especializado The Examination.
En la actualidad, la normativa comunitaria fija un impuesto mínimo de 1,80 euros por cada paquete de 20 cigarrillos. No existen, sin embargo, tipos mínimos armonizados para productos como los cigarrillos electrónicos o el tabaco calentado.
En julio, la Comisión Europea presentó una iniciativa para aumentar el gravamen mínimo de los cigarrillos hasta 4,30 euros por paquete e incorporar por primera vez impuestos mínimos para los líquidos de vapeo y los dispositivos de tabaco calentado. El texto requiere la aprobación unánime de los Estados miembros en el Consejo para su adopción definitiva.
ADAPTACIÓN DE SISTEMAS FISCALES
Un borrador revisado en noviembre bajo la presidencia danesa del Consejo, y posteriormente ajustado tras el relevo a Chipre, plantea un incremento menor: fija el nuevo mínimo en 4,00 euros por paquete. En el documento, la presidencia chipriota señala que varias delegaciones consideran que las subidas propuestas superan de forma significativa los niveles aplicados actualmente en sus países.
El texto también modifica el calendario de aplicación. En lugar de exigir la entrada en vigor inmediata tras la adopción de la directiva, propone un periodo de cuatro años para que los Estados adapten sus sistemas fiscales al nuevo umbral.
Las tasas previstas para los productos más recientes también se han reducido respecto a versiones anteriores. Para las unidades de tabaco calentado, el nuevo borrador propone un mínimo de 2,00 euros por cada 20 unidades, frente a los 2,16 euros contemplados previamente. En el caso de los líquidos de cigarrillos electrónicos con alta concentración de nicotina, la tarifa sugerida se sitúa en el 20 % del precio minorista, la mitad del 40 % planteado en propuestas anteriores.
ACERCAR POSICIONES ENTRE ESTADOS MIEMBROS
La revisión de la directiva forma parte de la estrategia comunitaria orientada a disminuir el consumo de tabaco. Según datos citados en el debate, las muertes relacionadas con este consumo superan las 700.000 al año en el conjunto de la Unión.
Organizaciones vinculadas a la salud pública han manifestado su desacuerdo con la reducción de las cifras iniciales. Debra Montague, presidenta de Lung Cancer Europe, afirmó que una fiscalidad menor puede mantener niveles de consumo más elevados y prolongar la dependencia, con impacto en la incidencia de enfermedades graves.
Desde la presidencia de Chipre, un portavoz señaló que el nuevo texto busca acercar posiciones entre los Estados miembros y facilitar el consenso. Añadió que en las próximas semanas se presentará otra versión revisada. La Comisión Europea, por su parte, declinó pronunciarse sobre el contenido de borradores en circulación.
MERCADOS REGULADOS Y COMERCIO ILÍCITO
Representantes del sector del tabaco reiteraron sus reservas ante la propuesta original de la Comisión. Nathalie Darge, directora general de Tobacco Europe, indicó que los niveles planteados inicialmente podían afectar a los mercados regulados y favorecer el comercio ilícito. En sentido contrario, la organización Smoke Free Partnership sostuvo que la revisión rebaja el alcance sanitario de la reforma. Su directora, Erin Roman, señaló que la modificación del texto responde a la búsqueda de unanimidad entre los Estados.
El proceso legislativo continuará en los próximos meses. Las presidencias del Consejo cambian cada semestre. Irlanda asumirá el cargo en julio y podría impulsar incrementos más elevados, mientras que Grecia ejercerá la presidencia en el segundo semestre de 2027, periodo en el que se prevé la conclusión del expediente. De aprobarse ese año, la nueva directiva entraría en vigor en enero de 2028.
El borrador elaborado bajo la presidencia chipriota también suprime una referencia incluida en versiones anteriores que apuntaba a equiparar progresivamente la fiscalidad entre las distintas categorías de productos del tabaco, una recomendación respaldada por la Organización Mundial de la Salud.
y luego