Unos 16 países de la Unión Europea han instado a la Comisión Europea a desarrollar una nueva legislación fiscal para los productos de tabaco, incluyendo los cigarrillos electrónicos y otros artículos novedosos que actualmente no están contemplados en las normativas vigentes. La petición, reportada por Reuters, busca que la propuesta se presente en los próximos meses.
La iniciativa, encabezada por los Países Bajos, cuenta con el respaldo de otras naciones como España, Francia, Alemania, Dinamarca, Portugal, Finlandia, Bélgica, Irlanda, Eslovaquia, Eslovenia, Letonia, Estonia, Croacia, la República Checa y Bulgaria. En una carta enviada a la Comisión Europea, los ministros de finanzas de estos países argumentan la necesidad de actualizar la directiva fiscal del tabaco de 2011, destacando la falta de regulación armonizada para productos como los cigarrillos electrónicos.
Los firmantes de la carta señalan que, debido a la ausencia de una normativa común, cada país ha implementado sus propias reglas y niveles de impuestos especiales, lo que ha generado desigualdades y distorsiones en el mercado único de la UE. «La directiva actual no permite gravar la mayoría de estos productos como si fueran tabaco tradicional. Las disposiciones vigentes resultan insuficientes o demasiado restrictivas para abordar los desafíos que plantea la evolución constante de la industria tabacalera», explica el documento.
REVISIÓN DE LA NORMATIVA FISCAL
Aunque la Comisión Europea ya había previsto una revisión de la normativa fiscal del tabaco para finales de 2022, el proceso se ha retrasado. Ahora, los gobiernos instan al nuevo equipo de la Comisión, que inició su mandato en diciembre, a dar prioridad a este asunto.
Asimismo, subrayan que esta situación ha llevado a una fragmentación normativa, creando un terreno de competencia desigual entre los Estados miembros y afectando negativamente al mercado interno. La Comisión Europea había planeado revisar la legislación sobre los impuestos al tabaco para finales de 2022, pero el proceso se ha retrasado. Por ello, los países firmantes piden que la nueva Comisión, que asumió funciones el pasado 1 de diciembre, priorice esta cuestión de forma urgente.
REGULACIÓN ACTUAL Y DIFERENCIAS NACIONALES
Hasta el momento, la Comisión Europea ha establecido ciertas reglas básicas para los cigarrillos electrónicos, como límites al contenido de nicotina y la obligatoriedad de etiquetados que adviertan sobre su uso por parte de no fumadores. Sin embargo, las normativas específicas sobre el uso y la fiscalidad de los vapes varían significativamente entre los países de la UE.
En Francia, por ejemplo, está prohibido vender vapeadores a menores de 18 años y su uso se restringe en determinados espacios públicos, como universidades y medios de transporte. En Italia, la prohibición de su uso en espacios públicos fue levantada en 2013, aunque sigue vigente en las cercanías de escuelas.
El impacto ambiental y sanitario de los vapes desechables ha generado especial preocupación en varios países. Francia ya ha anunciado su intención de prohibir este tipo de dispositivos, mientras que Alemania, a través de su Consejo Federal, ha instado a promover una prohibición similar a nivel europeo.
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