La asociación que representa a fabricantes y distribuidoras españolas y europeas de bolsas de nicotina en España (ABN) rechaza la reforma de la Ley del tabaco por incorporar entre sus medidas nuevas normas que equiparan las bolsas de nicotina al tabaco siendo ambos productos intrínsecamente diferentes.
Las bolsas de nicotina no contienen tabaco ni generan humo o combustión. Por ello, ABN considera que su regulación debe responder a criterios científicos, ser proporcionada al riesgo de cada producto y distinguir claramente entre las alternativas sin humo y el cigarrillo tradicional.
La experiencia de países como Suecia, Nueva Zelanda o Estados Unidos demuestra que las políticas que facilitan a los fumadores adultos el acceso a alternativas sin combustión pueden contribuir a acelerar el abandono del cigarrillo.
Equiparar regulatoriamente la alternativa con el problema supone, para ABN, frenar una herramienta con potencial para ayudar a los más de ocho millones de fumadores que existen en España y alejar al país del objetivo europeo de avanzar hacia una generación libre de humo en 2040.
Desde ABN defienden una regulación rigurosa que proteja a los menores, garantice la calidad y seguridad de los productos y se construya sobre la evidencia científica y la diferenciación de riesgos.
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