La Alianza Mundial de Vapers (WVA) ha lanzado un informe que podría marcar un antes y un después en el debate global sobre el control del tabaco. En el vigésimo aniversario del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco, la organización exige una revisión urgente de las políticas actuales. Su mensaje es claro: el vapeo y las bolsas de nicotina sin tabaco podrían salvar millones de vidas si se integran como herramientas legítimas de salud pública.
Según la WVA, el enfoque tradicional de “dejar de fumar o morir”, impulsado durante décadas por organismos como la OMS, ha fracasado al ignorar alternativas menos dañinas. El informe propone un nuevo paradigma regulatorio, basado en el riesgo real de cada producto, no en prejuicios o agendas ideológicas.
LAS BOLSAS DE NICOTINA
Mientras los cigarrillos electrónicos han ganado terreno en el discurso sobre reducción de daños, las bolsas de nicotina comienzan a destacar por sus beneficios. Estos productos, que se colocan bajo el labio y no requieren combustión ni inhalación, representan una alternativa significativamente más segura al tabaco convencional.
El informe de la WVA señala que estas bolsas son las que más se alejan del perfil de riesgo asociado a fumar. En respaldo a su eficacia, una encuesta realizada en el Reino Unido en 2024 reveló que el 50% de quienes las usan lograron dejar de fumar, y un 64% advirtió que una prohibición de sabores los haría recaer en el tabaco.
LECCIONES GLOBALES
El documento contrasta los modelos de distintos países para evidenciar el impacto de las políticas públicas. Canadá, por ejemplo, optó por restringir los sabores de las bolsas de nicotina y limitar su venta a farmacias. Como resultado, ha surgido un mercado negro digital, difícil de controlar y potencialmente de más riesgo.
En el extremo opuesto está Suecia. Gracias a una estrategia que incluye snus, vapes y bolsas de nicotina con un enfoque de reducción de daño, ha logrado reducir el tabaquismo a menos del 5%, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea en alcanzar el estatus de «libre de humo». Este éxito también se refleja en las bajas tasas de enfermedades vinculadas al consumo de tabaco.
Nueva Zelanda y el Reino Unido han experimentado tendencias similares tras adoptar medidas que promueven el uso de alternativas menos dañinas.
UN LLAMADO URGENTE ANTES DE LA PRÓXIMA CONFERENCIA
El informe concluye con 20 propuestas concretas para rediseñar las políticas de control del tabaco a nivel global. Pero su mensaje central es contundente: equiparar todos los productos de nicotina sin diferenciar sus riesgos es una irresponsabilidad sanitaria.
La WVA insta a los representantes que asistirán a la próxima conferencia del FCTC a replantear el enfoque del tratado, asegurar el acceso a productos con sabores atractivos, clave para alejar a los fumadores del cigarro, y permitir que las voces de los consumidores influyan en las decisiones.
Grupos de usuarios, como la comunidad de Considerados Pouchers, respaldan el llamado. Ellos son testimonio vivo de que estas alternativas funcionan y representan un paso real hacia una vida sin humo.
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