El mercado negro de dispositivos de vapeo sigue creciendo, lo que ha generado inquietud sobre el uso de estos productos modificados para contener sustancias peligrosas e ilegales. La Asociación de la Industria del Vapeo del Reino Unido (UKVIA) ha advertido sobre el uso de estos dispositivos para la distribución de cannabinoides sintéticos, como el THC, el compuesto psicoactivo del cannabis.
La UKVIA subraya que la industria regulada del vapeo, cuyo objetivo es ayudar a los fumadores a dejar el tabaco, no tiene participación en estas actividades ilegales, y los proveedores confiables ofrecen productos de nicotina seguros y debidamente regulados.
John Dunne, Director General de la UKVIA, ha señalado que estos dispositivos alterados y no regulados suelen venderse en canales informales, lo que implica riesgos significativos para los consumidores que pueden no ser conscientes del contenido real de los vapes. Dunne citó datos de la Oficina de Mejora de la Salud y Disparidades (OHID), que muestran un aumento en el número de jóvenes que buscan tratamiento por consumo de cannabis, en comparación con aquellos que lo hacen por nicotina. Además, recordó el caso de miles de personas afectadas por la lesión pulmonar asociada al vapeo (EVALI), la cual se descubrió posteriormente que fue causada por cartuchos ilegales de THC.
Dunne ha hecho un llamado al gobierno para que actúe de inmediato, lanzando una campaña educativa que informe a la población sobre los peligros de adquirir vapes de fuentes no oficiales, y promueva la distinción entre productos legales e ilegales. Asimismo, apoya la creación de un sistema de licencias para vendedores de vapeo, lo que podría generar ingresos significativos a través de multas a quienes incumplan la ley.
LOS CONSUMIDORES TOMAN EL CONTROL DE SUS DISPOSITIVOS
Un estudio reciente, publicado en la revista Pediatrics, revela que un elevado número de jóvenes está modificando sus dispositivos de vapeo. La investigación, liderada por la Dra. Grace Kong de la Universidad de Yale, encuestó a más de mil jóvenes usuarios de sistemas electrónicos de suministro de nicotina (ENDS) y encontró que el 40% de los encuestados ha intentado rellenar sus dispositivos desechables con otras sustancias. Además, el 66% había recargado la batería de dispositivos desechables. Los participantes obtuvieron información sobre estas modificaciones principalmente de amigos y redes sociales.
El estudio también mostró que ciertos tipos de fuentes de información, como sitios web y tiendas de vapeo, están relacionados con la recarga y alteración de estos dispositivos, así como con la adición de líquidos de cannabis mezclados con nicotina. Estas modificaciones se asocian con percepciones de menor daño y una imagen de «frialdad» entre los jóvenes.
Por su parte, otro estudio de 2023, publicado en Nicotine & Tobacco Research, entrevistó a jóvenes estadounidenses para analizar los patrones de modificación de dispositivos de vapeo. Los resultados indicaron que, además de crear nuevos sabores mezclando líquidos, algunos jóvenes estaban agregando sustancias ilegales como cannabis y cocaína en sus vapes.
La falta de acceso a productos de vapeo regulados y las prohibiciones parecen estar motivando estas modificaciones entre los jóvenes. Los estudios destacan que plataformas como YouTube y redes sociales son las principales fuentes de información sobre cómo modificar estos dispositivos, lo que pone de manifiesto el impacto de las restricciones en el acceso seguro a productos de vapeo.
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