El fisco británico está dejando de percibir aproximadamente 3,09 millones de euros (2.600 millones de libras esterlinas) en impuestos debido al incremento del comercio ilegal de tabaco, impulsado por los continuos aumentos fiscales que han llevado a muchos fumadores a recurrir al mercado negro.
Como parte de la política gubernamental de elevar el impuesto al tabaco, la tasa ha estado subiendo anualmente un 2% por encima de la inflación. Sin embargo, algunos críticos advierten que este incremento ha generado un efecto contrario al esperado, ya que ha incentivado la compra de productos de contrabando, reduciendo así la recaudación fiscal.
Datos oficiales indican que al menos el 14,5% del tabaco que circula en el Reino Unido proviene de fuentes ilegales, aunque algunos expertos sugieren que la cifra real podría ser el doble.
La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) había estimado originalmente que los impuestos sobre el tabaco generarían 11.400 millones de libras esterlinas en ingresos. Sin embargo, la recaudación final ascendió a solo 8.800 millones, lo que representa una caída del 12% en comparación con el año anterior, la mayor disminución anual registrada hasta la fecha.
Actualmente, los impuestos sobre el tabaco en el Reino Unido incluyen un 16,5% sobre el precio de venta, más un monto fijo de 6,69 libras esterlinas por paquete de 20 cigarrillos o 4,17 libras por cada 10 gramos de tabaco en cigarro. Para el tabaco de liar, la tasa asciende a 14,30 libras por paquete de 30 gramos, mientras que el tabaco para calentar se grava con 2,06 libras por cada 6 gramos.
Las autoridades continúan evaluando estrategias para frenar el comercio ilícito de tabaco y mitigar la pérdida de ingresos fiscales, aunque la efectividad de los aumentos impositivos sigue siendo objeto de debate.
y luego