Una investigación reciente ha revelado que una considerable cantidad de ciudadanos de Australia están inquietos ante la creciente disponibilidad de vaporizadores ilegales y muestran un fuerte respaldo hacia regulaciones más rigurosas, incluida una posible prohibición. Según informa The Guardian, este hallazgo surge de un estudio publicado en la revista médica internacional BMJ Open, donde se encuestó a 139 individuos australianos, con edades comprendidas entre los 14 y 39 años.
Los resultados de la investigación indican que menos de la mitad de los participantes estaban al tanto del modelo de prescripción requerido para adquirir productos de vapeo con nicotina, señala The Guardian. Los encuestados fueron divididos en grupos focales y entrevistados antes de que el gobierno federal anunciara reformas en la regulación del vapeo.
LAS FARMACÉUTICOS SERÁN LOS ÚNICOS IMPORTADORES Y PROVEEDORES LEGALES
Sorprendentemente, las respuestas proporcionadas por estos grupos focales coincidieron con las medidas posteriormente anunciadas por el gobierno, como la sugerencia de empaquetado genérico, advertencias sanitarias, restricciones en los sabores y la creación de áreas libres de vaporizadores.
Desde el 1 de enero de 2024, Australia ha implementado la prohibición de la importación de todos los vaporizadores desechables. Además, a partir de marzo, los únicos profesionales autorizados para prescribir productos de vapeo serán los médicos de cabecera y las enfermeras practicantes, mientras que los farmacéuticos serán los únicos importadores y proveedores legales de dichos productos, según informa The Guardian.
La profesora Michelle Jongenelis, una de las autoras principales del estudio y perteneciente a la Universidad de Melbourne, expresó su preocupación ante la percepción generalizada de que no existe una regulación efectiva debido a la facilidad para adquirir vaporizadores en tiendas no autorizadas. «Hasta que las tiendas cierren, la gente seguirá pensando que no hay regulación porque todavía pueden conseguir vaporizadores desde cualquier lugar», afirmó Jongenelis.
El estudio también reveló la confusión entre los participantes sobre el modelo de prescripción, ya que muchos de ellos afirmaron poder comprar los productos en tiendas locales sin necesidad de receta médica. Con las reformas planeadas, la venta de vaporizadores fuera de las farmacias será ilegal, aunque hacer cumplir estas leyes se presenta como un desafío crucial para las autoridades.
Este estudio pone de relieve la creciente preocupación en Australia por la disponibilidad y el consumo de vaporizadores ilegales, así como el apoyo hacia medidas regulatorias más estrictas por parte de la población. Sin embargo, queda por verse cómo se llevarán a cabo y se harán cumplir las nuevas regulaciones para abordar este problema de salud pública en el país.
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