Bélgica rompe barreras en la Unión Europea al liderar la iniciativa de prohibir los cigarrillos electrónicos desechables, marcando un hito significativo tras la aprobación de la propuesta de legislación por parte de la Comisión Europea el pasado 18 de marzo.
La decisión de la Comisión no solo responde a los desafíos actuales, sino que también podría influir en otros países miembros de la UE, quienes podrían considerar la prohibición como una estrategia efectiva para abordar dos preocupaciones principales: el consumo entre los menores de edad y su impacto ambiental.
Además, esta medida podría sentar las bases para una posible prohibición en toda Europa durante la próxima revisión de la Directiva de Productos del Tabaco de la UE (TPD3).
No obstante, este paso no establece un precedente formal. Los estados miembros que deseen implementar prohibiciones similares aún deberán buscar la aprobación de la UE para sus propias propuestas, y queda en duda si la Comisión Europea considerará a Bélgica como un caso único.
LOS CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS EXPERIMENTAN UN CRECIMIENTO NOTABLE
El gobierno belga optó por una prohibición total de estos productos, programada para entrar en vigor en 2025. Esta decisión surge tras la conclusión de que otras medidas, como la implementación de nuevas regulaciones sobre productos y envases, una aplicación más rigurosa de las prohibiciones existentes de venta y publicidad online, así como sanciones más severas por incumplimiento, no serían suficientes para frenar el crecimiento explosivo de las ventas de cigarrillos electrónicos desechables.
El mercado de cigarrillos electrónicos en Bélgica ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, duplicando su valor entre 2021 y 2023, según datos de ECigIntelligence. Gran parte de este crecimiento se atribuye a los cigarrillos electrónicos desechables, que ahora son preferidos por aproximadamente un tercio de los usuarios adultos, así como por los jóvenes que adquieren ilegalmente estos productos. En total, alrededor del 55% del valor del mercado el año pasado provino de productos de sistema cerrado, que incluyen los desechables y las cápsulas precargadas. Casi el 70% de los nuevos productos introducidos en el mercado belga eran desechables.
Bélgica señala que el auge del vapeo entre los menores de edad se ha visto impulsado por la disponibilidad de cigarrillos electrónicos desechables, que son atractivos y accesibles. Las preocupaciones de salud, como el riesgo de adicción, el impacto en el desarrollo cerebral y las posibles sobredosis, especialmente debido a niveles de nicotina que exceden los límites legales, así como el problema de residuos, han motivado esta decisión.
Es importante destacar que la prohibición belga también abarcará los productos sin nicotina, aunque la Comisión Europea no estaba obligada a pronunciarse sobre este aspecto específico.
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