La Coalición de Defensores de la Reducción de Daños del Tabaco de Asia Pacífico (CAPHRA) ha presentado la Declaración Asia-Pacífico, un documento dirigido a los ministros de Salud y responsables de salud pública de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los países del Sudeste Asiático y el Pacífico Occidental.
La iniciativa plantea la necesidad de establecer marcos regulatorios que permitan a los adultos que fuman acceder a alternativas a los cigarrillos combustibles con un perfil de riesgo menor. CAPHRA prevé presentar formalmente la declaración durante el Foro de Asia sobre la Nicotina (AFN26), que se celebrará en Manila los días 16 y 17 de octubre. El documento contará con una sesión específica dentro del programa del encuentro.
Uno de los puntos que recoge la declaración es la situación de los productos de tabaco oral utilizados en distintos países de la región. CAPHRA señala productos como el gutka, khaini, paan, naswar, zarda y mawa entre las formas de consumo de tabaco que generan preocupación por su relación con determinadas enfermedades.
LA OFERTA DE TABACO
En este contexto, la coalición cita un estudio publicado en 2024 en The Lancet Oncology, según el cual el consumo de tabaco sin humo y de nuez de areca estuvo relacionado con alrededor de 120.000 casos de cáncer oral en 2022. Esta cifra representaría cerca de un tercio de los casos registrados a nivel mundial ese año. Asimismo, datos de la OMS indican que alrededor del 90% de los consumidores de tabaco sin humo del mundo se concentran en la región del Sudeste Asiático de la organización.
CAPHRA sostiene que las políticas de control del tabaco deberían tener en cuenta las diferencias existentes entre los productos y sus respectivos niveles de riesgo. La organización cita revisiones de evidencia científica, entre ellas trabajos publicados anteriormente por Public Health England y la Colaboración Cochrane, para respaldar su posición sobre las alternativas de nicotina sin combustión.
La declaración también vincula esta cuestión con el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (FCTC). Según CAPHRA, el tratado contempla estrategias relacionadas con la reducción de la demanda y la oferta de tabaco, así como medidas de reducción de daños, y considera que la regulación debería establecer diferencias en función del riesgo asociado a cada producto.
CANALES DE DISTRIBUCIÓN NO REGULADOS
La coalición también relaciona las restricciones sobre determinados productos de nicotina con la evolución del comercio ilícito en la región. En este sentido, su representante en Filipinas, Clarisse Virgino, sostiene que la prohibición de productos destinados a adultos puede desplazar parte de la demanda hacia canales de distribución no regulados.
La Declaración Asia-Pacífico incluye, además, propuestas dirigidas a prevenir el acceso de los menores. Entre las medidas planteadas figuran el control de la edad mínima de compra y restricciones a la comercialización de estos productos.
Junto a estas medidas, CAPHRA reclama un marco que permita a los adultos acceder de forma regulada a productos considerados de menor riesgo que los cigarrillos combustibles. La organización también pide una mayor transparencia por parte de la Secretaría del Convenio Marco de la OMS y plantea que los delegados de los países participantes aborden esta cuestión durante las próximas discusiones sobre las políticas internacionales de control del tabaco.
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