La industria china de los cigarrillos electrónicos enfrenta un cambio relevante en su marco fiscal y productivo tras la decisión del Gobierno de eliminar los reembolsos del impuesto al valor añadido (IVA) a la exportación para este tipo de productos. La medida, anunciada el 9 de enero de 2026 por el Ministerio de Finanzas y la Administración Tributaria del Estado, entrará en vigor el 1 de abril del mismo año y afecta directamente a varias categorías clave del sector.
De acuerdo con la notificación oficial, los reembolsos del IVA para determinados productos se reducen a cero, entre ellos los cigarrillos electrónicos y dispositivos de vapeo, así como productos inhalables no combustibles que contienen nicotina. La modificación fiscal se enmarca en un ajuste más amplio de las políticas de exportación y tendrá impacto en los costos, la organización industrial y la localización de la producción.
PRODUCTOS ALCANZADOS POR LA MEDIDA
La eliminación del reembolso se aplica a mercancías identificadas bajo los códigos arancelarios HS 2404120000 y HS 8543400090. Estas clasificaciones abarcan tanto dispositivos de vapeo terminados como componentes esenciales, incluidos atomizadores, resistencias, cápsulas vacías y equipos modulares. En la práctica aduanera, los dispositivos con baterías integradas también se declaran dentro de estas categorías, por lo que quedan igualmente sujetos a la retirada del beneficio fiscal.
Quedan fuera del ajuste los productos de tabaco calentado que contienen tabaco o tabaco reconstituido, así como los productos de nicotina de consumo oral clasificados bajo el código HS 24049100, conocidos como productos orales modernos.
DIMENSIÓN ECONÓMICA
Según datos de aduanas, las exportaciones chinas de cigarrillos electrónicos alcanzaron un valor aproximado de 10.900 millones de dólares en 2024 y 9.600 millones de dólares entre enero y noviembre de 2025. Con márgenes de fabricación estimados en torno al 10%, el volumen de reembolsos de IVA asociados al sector se sitúa cerca de los 1.100 millones de dólares anuales.
En comparación con el total de reembolsos del IVA a la exportación de China, que superaron los 1,9 billones de RMB en 2024, el sector del vapeo representa una proporción reducida del sistema general. Aun así, la retirada del incentivo tiene efectos concentrados en la estructura productiva del sector.
IMPACTO DIRECTO EN LOS FABRICANTES
Los efectos inmediatos se concentran en los fabricantes por contrato, especialmente aquellos con escasa diferenciación de producto y sin marca propia. Durante años, el reembolso del 13% del IVA ha formado parte del equilibrio financiero de muchas plantas, compensando márgenes reducidos y altos niveles de competencia.
Con la eliminación del reembolso, los fabricantes se ven obligados a revisar precios y condiciones comerciales. Sin embargo, no todas las empresas cuentan con margen de negociación suficiente para trasladar los mayores costos a marcas y distribuidores. Esta situación está acelerando procesos de cierre, fusión o transferencia de activos, especialmente en el núcleo industrial de Shenzhen, donde se concentra gran parte de la producción.
Estudios académicos sobre política comercial indican que reducciones en los reembolsos del IVA a la exportación suelen ir acompañadas de una disminución significativa en el número de empresas exportadoras activas en determinados mercados, lo que sugiere una posible contracción del tejido industrial.
REAJUSTE DE PRECIOS A LO LARGO DE LA CADENA
La retirada del incentivo fiscal ha activado una revisión general de precios en toda la cadena de suministro. Fabricantes, proveedores de componentes, marcas y distribuidores están recalculando estructuras de costos y evaluando incrementos en los precios finales.
Datos de investigaciones previas sobre comercio exterior muestran que, tras ajustes similares, cerca de la mitad del aumento de costos suele trasladarse a los mercados de destino mediante precios de exportación más altos, mientras que el resto es absorbido por los productores.
Distribuidores en mercados como Estados Unidos anticipan aumentos relevantes en el precio minorista, especialmente en contextos donde coinciden nuevas cargas fiscales locales. Este escenario podría modificar la relación de precios entre los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco tradicionales.
PRODUCCIÓN EN EL EXTRANJERO
La modificación fiscal está acelerando decisiones de deslocalización que ya se encontraban en evaluación. Países del sudeste asiático, como Indonesia y Malasia, aparecen con mayor frecuencia en los planes de expansión productiva, impulsados por costos relativos y nuevas rutas logísticas.
Empresas con instalaciones fuera de China señalan que la ventaja comparativa de estas plantas se amplía con la retirada del reembolso, aunque factores como el tipo de cambio, el precio de las baterías y las condiciones regulatorias siguen siendo determinantes. En otros casos, inversiones en automatización en mercados como Estados Unidos se consideran viables solo bajo escenarios específicos de demanda y control aduanero.
Representantes del sector coinciden en que las opciones de elusión normativa son limitadas. La reclasificación arancelaria o el uso de sustitutos de nicotina no se perciben como soluciones sostenibles, dado el nivel de supervisión regulatoria y la claridad de los criterios oficiales. En cuanto al comercio por canales no convencionales, la eliminación del reembolso no altera de forma sustancial los procedimientos de exportación desde China.
OBJETIVO REGULATORIO
La retirada del reembolso del IVA se interpreta como parte de una estrategia más amplia para contener el exceso de capacidad y moderar la competencia basada en precios. En los últimos años, distintas señales regulatorias han apuntado a un mayor control del crecimiento del sector, incluida la clasificación de los cigarrillos electrónicos como industria restringida en el catálogo de orientación industrial y propuestas para limitar la expansión desordenada de la capacidad productiva.
Las condiciones del mercado muestran un aumento de la presión financiera sobre los fabricantes, con cambios en las condiciones de pago, mayores riesgos de inventario y plazos más largos para proveedores. Este entorno ha incrementado la dependencia del flujo de caja y ha reducido los márgenes a lo largo de toda la cadena.
Con la entrada en vigor del nuevo esquema fiscal, la industria avanza hacia una fase marcada por la selección empresarial y el ajuste estructural. La reducción de capacidad en China y la redistribución parcial de la producción hacia otros países avanzan de forma paralela.
El peso competitivo ya no recae únicamente en el volumen o el bajo costo, sino en la capacidad de mantener operaciones bajo mayores exigencias financieras y regulatorias. En este proceso, algunas empresas abandonarán el mercado, otras redefinirán su modelo y un grupo más reducido consolidará su posición en un nuevo equilibrio productivo y comercial.
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