Durante la apertura del Foro Mundial de Tabaco y Nicotina (GTNF) en Bruselas, Clive Bates, director de la organización Counterfactual, instó a replantear la política internacional de control del tabaco. Según Bates, los marcos actuales, incluido el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (FCTC), no se han actualizado frente a la innovación tecnológica ni a la nueva evidencia científica.
Bates explicó que, aunque la proporción de fumadores ha disminuido, el crecimiento de la población mundial mantiene en aumento el número total de personas que consumen tabaco, con un impacto constante de alrededor de 7,5 millones de muertes anuales relacionadas con el hábito. Señaló que dejar de fumar en cualquier etapa de la vida tiene beneficios comprobados, pero sostuvo que las estrategias globales de control permanecen ancladas en enfoques obsoletos.
El especialista mencionó los productos alternativos de nicotina —como los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado y las opciones sin humo— como innovaciones que el FCTC no consideró en su diseño. Destacó el caso de Suecia, donde el consumo de nicotina es alto, pero las tasas de cáncer relacionadas con el tabaco son bajas, atribuyendo esa diferencia a la adopción de medidas de reducción de daños. En ese contexto, criticó la prohibición del snus en la Unión Europea y cuestionó las políticas que, según él, contradicen los objetivos de salud pública.
FRENO EN LA INNOVACIÓN
Bates dirigió parte de su intervención a la Organización Mundial de la Salud, señalando que la negativa del organismo a reconocer evidencia sobre la menor toxicidad de los productos de riesgo reducido obstaculiza el progreso. Afirmó que el marco internacional vigente mantiene un sesgo contra la industria tabacalera que impide la colaboración y frena la innovación.
Indicó además que varias compañías del sector han modificado su modelo de negocio, citando el caso de Philip Morris International, que obtiene más del 40% de sus ingresos de productos libres de humo. Pese a ello, sostuvo que las políticas actuales continúan penalizando estos cambios en lugar de promoverlos.
Bates también mencionó que la OMS otorgó un reconocimiento en India a un funcionario que impulsó la prohibición de productos de menor riesgo en un país con más de 100 millones de fumadores, lo que calificó como una decisión contraproducente para la salud pública.
El discurso concluyó con un llamado a adoptar políticas que aceleren la reducción del tabaquismo a través de información transparente y opciones más seguras para los consumidores, en lugar de medidas restrictivas. Según Bates, la demanda de nicotina persistirá, pero puede gestionarse de manera menos perjudicial si se permite a las personas tomar decisiones basadas en evidencia.
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