La Comisión Europea está analizando nuevas vías de financiación para el próximo presupuesto a largo plazo de la Unión Europea, entre ellas un posible impuesto sobre el tabaco. Así lo indica un informe de la representación alemana en Bruselas dirigido al parlamento de ese país, al que tuvo acceso el medio Euractiv.
El documento menciona que se podrían considerar alternativas como gravámenes sobre residuos electrónicos o productos de tabaco como fuentes adicionales de ingresos. Esta posibilidad, de concretarse, podría generar tensiones con el sector tabacalero.
Actualmente, el presupuesto comunitario depende en gran medida de las contribuciones de los países miembros y de los aranceles aduaneros. La idea de incorporar un impuesto al tabaco a escala europea coincide con el interés ya expresado por el Comisario de Asuntos Económicos, Wopke Hoekstra, de explorar herramientas fiscales que no afecten al sistema de comercio de emisiones (ETS).
AUMENTO DE IMPUESTOS
En junio, Euractiv ya había informado sobre un borrador de propuesta que planteaba un aumento del 139% en los impuestos al tabaco. La versión final de esa propuesta se espera para el otoño.
Aunque los países de la UE ya aplican impuestos nacionales al tabaco, aún no está claro si la Comisión propondrá una tasa adicional común en toda la Unión. Desde el sector tabacalero advierten que elevar la carga fiscal podría fomentar el contrabando y reducir la recaudación en los países miembros.
Modificar la actual Directiva del Impuesto sobre el Tabaco (TED) implica la aprobación unánime de los 27 estados miembros, algo políticamente complejo. Sin embargo, vincular la medida al próximo marco presupuestario podría influir en la discusión y abrir la puerta a acuerdos que, de otro modo, serían difíciles de alcanzar.
Una fuente consultada por Euractiv afirmó que este enfoque podría llevar a los países a aumentar los impuestos sin necesidad de reformar formalmente la legislación vigente.
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