La Comisión Europea ha publicado su evaluación de la Directiva sobre productos del tabaco, un documento que servirá de base para definir la política sobre tabaco y nicotina en la Unión Europea durante los próximos años. El informe recoge que el consumo de tabaco en el conjunto de la UE ha descendido un 14% desde 2012.
En paralelo, Suecia ha comunicado una reducción del tabaquismo hasta el 3,7%, lo que representa un descenso del 66% en el mismo periodo. Este resultado se ha vinculado al uso de alternativas como el snus, las bolsas de nicotina y los cigarrillos electrónicos.
El informe de la Comisión incluye referencias a Suecia, aunque centradas en cuestiones relacionadas con la circulación de productos como el snus en otros países donde está restringido. No desarrolla en detalle la evolución de las tasas de tabaquismo en ese país.
El documento analiza distintas medidas de control del tabaco y evalúa herramientas como los cigarrillos electrónicos. En este punto, señala que su eficacia para dejar de fumar es limitada, sin incorporar algunas revisiones independientes que comparan estos dispositivos con otras terapias de sustitución de nicotina.
También aborda el uso de bolsas de nicotina, indicando que presentan niveles de exposición a sustancias inferiores a los cigarrillos convencionales, aunque introduce consideraciones sobre su potencial adictivo en el marco regulatorio.
MÍNIMOS HISTÓRICOS ENTRE JÓVENES
En relación con el consumo entre menores, el informe menciona la hipótesis de que el uso de cigarrillos electrónicos puede influir en el inicio del tabaquismo. Al mismo tiempo, recoge que las tasas de consumo de tabaco entre jóvenes se encuentran en mínimos históricos dentro de la Unión Europea.
Otros países europeos que han aplicado enfoques distintos también aparecen en el análisis. Reino Unido ha incorporado el uso de cigarrillos electrónicos en sus políticas de salud pública, mientras que República Checa y Grecia han registrado descensos en el consumo tras adoptar medidas orientadas a la reducción de riesgos. Estos casos no se presentan como modelos principales dentro del informe.
Durante el proceso de consulta pública, ciudadanos de distintos países aportaron opiniones sobre el uso de alternativas al tabaco. Parte de estas contribuciones fue clasificada por la Comisión como vinculada a intereses comerciales, lo que limitó su consideración en el documento final.
La evaluación servirá como base para la futura revisión de la normativa europea sobre productos del tabaco. Entre las posibles medidas se contemplan restricciones adicionales a los cigarrillos electrónicos, limitaciones en sabores y nuevas regulaciones para productos con nicotina.
El desarrollo de esta normativa determinará el acceso y las condiciones de uso de estas alternativas en los Estados miembros durante los próximos años.
y luego