A partir del 24 de abril, Corea del Sur considerará como tabaco a todos los productos que contengan nicotina, independientemente de su origen o composición. El Ministerio de Salud y Bienestar anunció la medida y supone una modificación de la Ley de Negocios del Tabaco.
Con este cambio, la legislación abarcará tanto los productos elaborados a partir de hojas de tabaco como aquellos que utilicen nicotina sintética u otras variantes. La reforma busca incorporar a los cigarrillos electrónicos y a los líquidos de vapeo al marco regulatorio vigente, tras haber quedado fuera durante décadas debido a vacíos legales.
La actualización normativa implicará que estos productos queden sujetos a la Ley Nacional de Promoción de la Salud. Entre las obligaciones previstas se incluyen advertencias sanitarias obligatorias, restricciones estrictas a la publicidad y la prohibición de etiquetas que hagan referencia a sabores. Además, las máquinas expendedoras solo podrán operar en comercios con licencia, deberán contar con sistemas de verificación de edad y ubicarse exclusivamente en espacios controlados, como salas para fumadores o zonas de acceso restringido a adultos.
SANCIONES
Las autoridades informaron que el incumplimiento de estas disposiciones podrá derivar en sanciones que alcanzan los 10 millones de wones surcoreanos o penas de hasta un año de prisión. Asimismo, el uso de cualquier producto clasificado como tabaco, incluidos los dispositivos electrónicos con nicotina líquida, quedará prohibido en áreas designadas como libres de humo, con multas de hasta 100.000 wones.
El ministerio anunció que, hacia finales de abril, se iniciarán inspecciones en comercios tradicionales y tiendas no tripuladas para verificar el cumplimiento de la nueva normativa.
Según datos oficiales, una revisión reciente de 241 máquinas expendedoras de cigarrillos electrónicos detectó que 17 no contaban con verificación de edad y 10 presentaban sistemas defectuosos. En total, alrededor del 11% permitía la compra sin autenticación. Además, 200 de 241 tiendas de cigarrillos electrónicos sin personal carecían de mecanismos externos de control de edad.
El Ministerio de Salud y Bienestar señaló que la ampliación de la definición legal permitirá una respuesta regulatoria más amplia frente a la evolución de los productos con nicotina e instó a fabricantes, distribuidores y consumidores a ajustarse a la normativa vigente.
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