Una encuesta internacional encargada por British American Tobacco (BAT) reveló que siete de cada diez especialistas en políticas públicas de 15 países siguen considerando a la nicotina como la principal causa de las enfermedades vinculadas al consumo de tabaco, pese a la evidencia científica que la excluye como factor determinante.
El estudio, realizado entre 2024 y 2025 y publicado antes del Foro Mundial de Tabaco y Nicotina (GTNF) en Bruselas, identificó una persistente confusión sobre los riesgos de la nicotina y marcadas diferencias entre regiones.
De acuerdo con los resultados, la mitad de los profesionales de la salud conversa semanalmente con pacientes sobre alternativas sin humo, aunque solo el 21% se siente preparado para recomendarlas. Además, más del 75% confía en los mensajes sobre reducción de daños del tabaco, pero apenas uno de cada cinco declara conocer en profundidad la evidencia científica que los respalda.
El director corporativo de BAT, Kingsley Wheaton, señaló que los resultados reflejan la necesidad de fortalecer la difusión de información científica actualizada sobre productos sin combustión.
La encuesta también mostró avances en la percepción del riesgo en algunos países: en Japón y Pakistán mejoró la valoración sobre las bolsas de nicotina oral, mientras que en Francia aumentó la aceptación de los productos de vapor. No obstante, los niveles más altos de confusión sobre los efectos de la nicotina se registraron entre expertos en políticas de Estados Unidos, Francia y Reino Unido.
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