El Parlamento esloveno comenzó el debate sobre una propuesta legislativa que busca regular el consumo personal de cannabis, tras el respaldo obtenido en un referéndum consultivo celebrado el año pasado.
La iniciativa fue presentada por el Movimiento por la Libertad y el Partido de Izquierda, y contempla permitir el cultivo y la posesión limitada de cannabis para adultos. En caso de aprobarse, la ley autorizaría el cultivo doméstico de hasta cuatro plantas por persona y la posesión de un máximo de 150 gramos de flores secas. En espacios públicos, la cantidad permitida sería de hasta siete gramos. Además, se fijarían topes por vivienda: seis plantas y hasta 300 gramos almacenados.
El texto también propone introducir controles de THC en carretera. Se establecería un límite legal de tres nanogramos por miligramo de sangre para conductores, con sanciones que irían desde los 300 hasta los 1.200 euros, además de la posible pérdida de puntos en el carnet de conducir.
RESTRICCIONES EN ENTORNOS EDUCATIVOS
Para evitar el acceso de menores, el proyecto plantea restricciones específicas en entornos educativos y prohíbe el consumo en presencia de menores de edad. También se plantea limitar el uso del cannabis al ámbito privado y bajo parámetros controlados.
En el ámbito laboral, se estipula que los empleadores no podrían exigir pruebas de THC durante los controles médicos rutinarios. La venta sigue siendo ilegal, pero se permitiría compartir cannabis entre particulares dentro de los límites establecidos.
Las legisladoras Sara Žibrat y Nataša Sukič explicaron que la medida busca una regulación estricta que garantice un uso más seguro y controlado, y subrayaron que el objetivo es adecuar la legislación a la realidad social, reduciendo la estigmatización asociada al consumo.
Por el momento, los socialdemócratas no han definido una posición oficial sobre la propuesta, aunque continúan las negociaciones entre los partidos de la coalición de gobierno antes del debate formal en el Parlamento.
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