Garrett McGovern, director médico de una clínica en Dublín y formado en el King’s College London, participa en el debate sobre las políticas de control del tabaco en Europa. En sus intervenciones públicas sostiene que los cigarrillos electrónicos y otros sistemas de suministro de nicotina sin combustión pueden utilizarse como instrumentos para dejar de fumar.
Su postura ha sido expuesta en foros especializados, como encuentros sobre cigarrillos electrónicos en el Reino Unido y sesiones centradas en políticas de salud pública. Estas intervenciones lo sitúan en una discusión que enfrenta dos enfoques: la reducción de daños frente a las medidas restrictivas. El debate ha cobrado intensidad tras declaraciones del comisario europeo de Salud, Olivér Várhelyi, en las que equiparó el uso de productos alternativos de nicotina con el consumo de tabaco convencional.
McGovern promovió una carta firmada por científicos dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que se cuestionaban esas afirmaciones. Según explica, la iniciativa responde a la preocupación por la información que circula sobre estos productos y por el riesgo de regulaciones más estrictas en distintos países. Señala que, en su opinión, los responsables políticos deberían considerar la evidencia disponible sobre alternativas consideradas menos perjudiciales.
MEDIDAS PROPORCIONALES
Desde el ámbito de la medicina de la adicción, el médico indica que los dispositivos de nicotina sin combustión pueden servir como vía para abandonar el consumo de cigarrillos tradicionales. Afirma que su uso está respaldado por estudios científicos y que presentan menos riesgos en comparación con el tabaco, al que se atribuyen millones de muertes cada año.
En relación con la próxima revisión de la Directiva europea sobre productos del tabaco, McGovern plantea que las decisiones regulatorias se basen en la evidencia y que se establezcan medidas proporcionales. También advierte que limitar determinadas características, como los sabores, podría afectar al mercado regulado y favorecer circuitos no controlados.
Respecto al uso entre menores de edad, reconoce que existe consumo, aunque sostiene que en la mayoría de los casos es ocasional. Asimismo, se refiere a los dispositivos desechables como una opción utilizada por personas que buscan dejar el tabaco.
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