El Gobierno del Reino Unido ha reconocido que las bolsas de nicotina implican un riesgo inferior al del consumo de cigarrillos y pueden desempeñar un papel dentro de las estrategias de reducción de daños, según se desprende de una comunicación oficial enviada a representantes de la campaña 20isPlenty.
De acuerdo con información difundida por Talking Retail, la respuesta fue emitida desde las oficinas del Secretario de Salud, tras una consulta realizada por activistas vinculados a la reducción de daños. En la carta, los funcionarios coinciden en que estos productos presentan menos riesgos que fumar, aunque advierten sobre su elevado contenido de nicotina.
El documento señala que las bolsas de nicotina no generan humo ni implican la inhalación de sustancias resultantes de la combustión del tabaco, como el alquitrán o el monóxido de carbono, factores asociados a los principales daños del tabaquismo. En ese contexto, se indica que deben ser reguladas de forma diferenciada, con el objetivo de evitar que los adultos regresen al consumo de cigarrillos.
MENOR AMENAZA PARA LA SALUD
Los activistas de 20isPlenty han solicitado al Ejecutivo la introducción de un límite máximo de nicotina de 20 miligramos, así como controles estrictos de edad y una regulación que preserve el acceso de los adultos. La campaña está respaldada por organizaciones como We Vape, Considerate Pouchers, ecigclick, Planet of the Vapes y la Snus and Nicotine Pouch Users Alliance.
Aunque el Gobierno no ha confirmado la adopción de un límite específico de concentración, la carta oficial recoge varios posicionamientos relevantes. Entre ellos, que el Comité de Toxicidad considera que las bolsas de nicotina pueden reducir riesgos en fumadores; que estos productos presentan una menor amenaza para la salud en comparación con el tabaco fumado; y que las políticas públicas deben basarse en evidencia científica y aplicarse de manera proporcional.
Asimismo, el Ejecutivo reconoce que los productos de nicotina oral constituyen una categoría independiente dentro del Proyecto de Ley de Tabaco y Vapes, y se compromete a evaluar cuidadosamente cualquier restricción para evitar efectos no deseados en las tasas de tabaquismo entre adultos. También se anuncian futuras consultas sobre sabores, ingredientes, empaquetado y exhibición, además del encargo de nuevas investigaciones, incluido un denominado “mapa de evidencia viva”.
CONTROLES DE EDAD ESTRICTOS
Richard Crosby, director de Considerate Pouchers UK, confirmó que el Gobierno acepta la clasificación de las bolsas de nicotina como productos de menor riesgo que los cigarrillos y alertó sobre el impacto que regulaciones amplias podrían tener en el consumo de tabaco. Crosby reiteró la solicitud de un límite de 20 miligramos, controles de edad estrictos y una aplicación efectiva de la normativa, y señaló que la campaña continuará promoviendo estas medidas.
El intercambio de correspondencia se produjo tras una carta enviada por Crosby a la ministra de Salud, Karin Smyth, en la que se solicitaban aclaraciones sobre una regulación diferenciada, campañas de información pública y un marco de control más riguroso. En ese texto se subrayaba que la nicotina es una sustancia adictiva y que su uso no debe darse en menores de edad. El Proyecto de Ley de Tabaco y Vapes contempla la prohibición de ventas a menores de 18 años.
La iniciativa legislativa concluyó su etapa de comité en la Cámara de los Lores en noviembre y se encuentra pendiente de la fase de informe y la tercera lectura, previstas para comienzos de 2026, antes de su aprobación definitiva. El texto también incluye el plan de una “generación libre de humo”, que prohibirá progresivamente la venta de tabaco a personas nacidas a partir del 1 de enero de 2009, con entrada en vigor prevista para 2027.
CONSULTAS REGULATORIAS
En la carta, un funcionario del Departamento de Salud y Atención Social advirtió que, pese a su menor riesgo relativo, el alto contenido de nicotina, su rápida absorción y la presencia de sabores pueden favorecer la dependencia, especialmente entre jóvenes, debido al desarrollo cerebral. El Gobierno expresó preocupación por el aumento del uso de estos productos en población joven, en particular entre hombres jóvenes.
Finalmente, el Departamento confirmó que prevé iniciar consultas regulatorias a comienzos del próximo año y continuar el diálogo con asociaciones comerciales y el sector minorista. Según los datos que maneja el Departamento, la evidencia disponible sobre los efectos y el uso de las bolsas de nicotina y como ayuda para dejar de fumar sigue siendo limitada. Por ende, el Departamento ha encargado investigaciones adicionales a través del Instituto Nacional de Investigación de Salud y Atención.
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