El Gobierno prevé ampliar el sistema de identificación y control que actualmente se aplica a las labores del tabaco para incluir los cigarrillos electrónicos, las bolsas de nicotina y otros productos relacionados. La medida forma parte de un proyecto normativo del Ministerio de Hacienda que se encuentra en fase de información pública y plantea adaptar las marcas fiscales a una futura regulación europea.
La propuesta contempla que estos productos incorporen un distintivo oficial que permita verificar su autenticidad, conocer su recorrido dentro de la cadena de distribución y acreditar que han sido comercializados conforme a la normativa. La previsión del Ejecutivo es que este sistema entre en funcionamiento antes del 1 de enero de 2028, coincidiendo con la aplicación de una futura directiva comunitaria.
La iniciativa responde a los trabajos que desarrolla la Comisión Europea para revisar la normativa sobre la fiscalidad del tabaco y de otros productos con nicotina. Entre los objetivos de esta reforma figura unificar el tratamiento de artículos como los líquidos para cigarrillos electrónicos, las bolsas de nicotina y otros productos similares en todos los Estados miembros.
Con esta modificación, España integraría estos artículos en el mismo sistema de marcas fiscales que ya utilizan los productos tradicionales del tabaco. De este modo, la Administración aplicará un único modelo de identificación a todas las categorías, sin necesidad de crear mecanismos independientes para cada una de ellas.
SISTEMA DE CONTROL
Las marcas fiscales forman parte del sistema de control establecido para identificar cada unidad comercializada. Estos distintivos incorporan elementos que permiten comprobar la autenticidad de los productos y registrar su circulación desde su fabricación hasta su venta, con el fin de facilitar la trazabilidad y el seguimiento por parte de las autoridades.
El proyecto también recoge una actualización de las marcas fiscales utilizadas en la actualidad. El Ministerio de Hacienda plantea incorporar nuevos elementos tecnológicos desarrollados por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para reforzar los mecanismos de autenticación y adaptar el sistema a futuras soluciones técnicas previstas por la normativa europea.
La orden establece que los nuevos modelos de marcas fiscales comenzarán a utilizarse el 1 de octubre de 2026. Los productos que ya cuenten con los sellos vigentes podrán seguir distribuyéndose hasta el agotamiento de existencias. Asimismo, las marcas fiscales solicitadas antes de esa fecha podrán emplearse durante los últimos meses de 2026.
A partir del 1 de enero de 2027, los titulares de las marcas fiscales antiguas deberán comunicar y devolver a la Administración tributaria las existencias que no hayan utilizado, conforme a lo previsto en el proyecto normativo.
y luego