Mientras el gobierno de Grecia evalúa una posible prohibición de los sabores en los cigarrillos electrónicos, permitiendo solo tabaco y mentol, voces de expertos y asociaciones internacionales lanzan una fuerte advertencia: esta medida podría poner en peligro los avances logrados en salud pública y alimentar el mercado negro.
Desde distintos rincones de Europa, organizaciones de consumidores y defensores del vapeo han levantado la voz para pedir a Grecia que no repita errores de otros países. Según los especialistas en reducción de daños por tabaquismo (THR, por sus siglas en inglés), los sabores son una herramienta clave para que los fumadores logren abandonar el tabaco convencional. Limitar estas opciones, sostienen, empujaría a muchos usuarios a volver a fumar cigarrillos o a buscar productos ilegales, muchas veces de dudosa calidad.
Michael Landl, director de la Alianza Mundial de Vapers (WVA), fue claro: “Ignorar la evidencia científica y eliminar los sabores no solo perjudicará a quienes ya dejaron de fumar, sino que podría causar más daño que beneficio”. Desde la Alianza de Vaperes Griegos, Nikolas Christofidis reforzó esta preocupación: la prohibición no resolvería el problema del vapeo juvenil, pero sí castigaría a adultos que dependen de estos productos para mantenerse alejados del tabaco.
LECCIONES DE DINAMARCA
La experiencia de Dinamarca es un ejemplo cercano de los riesgos. Allí, tras prohibir en 2022 los sabores en los vapes, exceptuando tabaco y mentol, el consumo juvenil lejos de disminuir aumentó. Según datos de la Autoridad Sanitaria Danesa, el porcentaje de jóvenes de entre 15 y 29 años que vapean pasó del 7% en 2022 al 12% en 2024. A nivel general, el vapeo creció del 4% al 6%, mientras que el tabaquismo cayó en una proporción similar, lo que indica que muchos consumidores han migrado a opciones menos dañinas, aunque fuera del marco legal.
El mercado negro, por su parte, creció alimentado por la demanda de sabores como frutas, dulces o bebidas, los más buscados por los usuarios. Hoy, los productos de sabores prohibidos representan más del 60% del consumo, mientras que las opciones legales solo cubren un tercio de las preferencias. Para Jeanett Andersen, portavoz de la tienda danesa Geisser, la normativa ha sido “un desastre” al no anticipar estas consecuencias.
El debate sobre cómo regular el vapeo divide a los países europeos. Mientras Dinamarca analiza extender las restricciones a otros productos de nicotina, como las bolsas (pouches), muchos señalan a Suecia como modelo a seguir. Allí, en lugar de aplicar prohibiciones estrictas, se ha promovido la reducción de daños a través de productos alternativos como el snus, logrando una de las tasas de tabaquismo más bajas del continente.
Los defensores de políticas más equilibradas argumentan que las prohibiciones apresuradas tienden a fallar porque no abordan el núcleo del problema: la demanda. “Las políticas inteligentes no se construyen a base de prohibiciones impulsivas, sino sobre evidencia científica y diálogo”, remarcó Landl.
EL ROL DE LOS SABORES
Distintas investigaciones respaldan que los sabores desempeñan un papel clave en el éxito para dejar de fumar. Un estudio publicado en 2020 en la revista Nicotine & Tobacco Research encontró que los adultos que usaban sabores frutales o de postre tenían mayores tasas de abandono del cigarrillo que quienes optaban por sabores de tabaco. Asimismo, un análisis de 2022 de la Cochrane Review destacó que los cigarrillos electrónicos son más efectivos que las terapias de reemplazo de nicotina tradicionales, especialmente cuando incluyen sabores atractivos que mejoran la adherencia.
El cardiólogo e investigador Konstantinos Farsalinos ha subrayado que la diversidad de sabores no es un simple capricho, sino un factor que contribuye a mantener a los ex fumadores lejos del cigarrillo y reduce el riesgo de recaídas.
GRECIA, FRENTE A UNA DECISIÓN CRUCIAL
A medida que el gobierno griego se prepara para decidir, los expertos y defensores del vapeo insisten en que hay mucho en juego. El país ha logrado avances significativos en la reducción del tabaquismo desde que adoptó estrategias de reducción de daños en 2019. Dar marcha atrás podría comprometer esos logros y abrirle la puerta a un mercado negro difícil de controlar.
La disyuntiva es clara: diseñar una regulación basada en la evidencia, que proteja a los jóvenes pero no castigue a los adultos que buscan alternativas más seguras, o caer en restricciones simbólicas que terminen por empeorar el problema. Grecia tiene la oportunidad de liderar con sensatez y equilibrio, pero debe actuar con cuidado para no comprometer años de progreso en salud pública.
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