Las principales compañías tabacaleras del mundo, como British American Tobacco (BAT) y Philip Morris International (PMI), continúan reforzando su compromiso con un modelo de negocio enfocado en alternativas sin humo. Este cambio responde tanto a presiones regulatorias y tendencias de consumo, como a objetivos de salud pública y el atractivo de mayores beneficios económicos en productos alternativos como el vapeo y el tabaco calentado.
EL PROGRESO DE BAT
British American Tobacco confirmó que está avanzando conforme a sus objetivos establecidos para el año fiscal 2024. Según su director ejecutivo, Tadeu Marroco, los logros en la segunda mitad del año se atribuyen a la innovación en nuevas categorías de productos, una estrategia de mercado mejorada en Estados Unidos y ajustes efectivos en los inventarios de los mayoristas.
En el evento de mercados de capitales realizado en octubre en su Centro de Innovación en Southampton, Marroco destacó los avances científicos de la compañía y reafirmó el compromiso de BAT de consolidar una cartera predominantemente sin humo para el año 2035. Asimismo, subrayó que la estrategia de «crecimiento de calidad» ha sido clave para maximizar el rendimiento de inversiones enfocadas en productos como el tabaco calentado y las soluciones orales modernas.
BAT ha experimentado un notable crecimiento en Europa, donde la rentabilidad de las nuevas categorías ha mejorado significativamente. La compañía ahora se concentra en perfeccionar su ejecución y expandir su participación en mercados clave, incluyendo los productos orales modernos. Además, sigue promoviendo marcos regulatorios claros para las alternativas sin humo en países como Estados Unidos y Canadá, una estrategia que considera fundamental para garantizar un crecimiento sostenible. Pese a los desafíos actuales, Marroco expresó su confianza en las decisiones estratégicas tomadas por la compañía.
PMI Y SU VISIÓN A LARGO PLAZO
Por su parte, Philip Morris International también mantiene su objetivo de convertirse en una compañía libre de humo para 2030. En línea con esta ambición, en 2021 anunció su intención de eliminar progresivamente las ventas de cigarrillos tradicionales en el Reino Unido en un plazo de diez años, incluyendo su emblemática marca Marlboro. El CEO Jacek Olczak ha enfatizado que la transición hacia alternativas sin humo, como el sistema de tabaco calentado IQOS, es un pilar clave para cumplir con sus metas.
Según datos recientes, PMI ha logrado una reducción continua en el volumen de cigarrillos distribuidos, pasando de 915 mil millones de unidades en 2011 a 613 mil millones en 2023, con descensos anuales sostenidos durante la última década. Además, la compañía estima que para 2025 la mayoría de sus ingresos netos provendrán de productos libres de humo.
UN CAMBIO QUE IMPACTA A LA INDUSTRIA GLOBAL
Estas estrategias no solo responden a las prioridades corporativas, sino que también contribuyen a los esfuerzos globales por reducir el daño causado por el tabaquismo. En el Reino Unido, por ejemplo, el gobierno ha establecido como meta que Inglaterra sea un territorio libre de humo para 2030. Este enfoque ha impulsado cambios significativos en el sector, fomentando una transición hacia productos menos nocivos.
Expertos en salud pública destacan que, aunque las compañías buscan beneficios económicos, la adopción de alternativas no combustibles representa un avance positivo para la reducción de daños. Al disminuir la exposición a toxinas nocivas, estas soluciones podrían reducir significativamente las enfermedades relacionadas con el tabaquismo, alineándose con los objetivos de sostenibilidad y bienestar global. En definitiva, esta transformación en la industria tabacalera marca un hito en los esfuerzos conjuntos por mejorar la salud pública y reducir el impacto ambiental del consumo de tabaco.
y luego