El impuesto sobre los líquidos para cigarrillos electrónicos en Irlanda entrará en vigor a finales de 2025, tras un retraso en su puesta en marcha. El Ministerio de Finanzas confirmó que los preparativos técnicos y administrativos están en fase avanzada.
La medida fue anunciada inicialmente en el presupuesto de 2025 por el entonces titular de Finanzas, Jack Chambers, quien planteó un gravamen de 0,50 euros por mililitro de e-líquido. Según sus cálculos, un vapeador desechable de 2 ml, con un precio medio de 8 euros, pasará a costar 9,23 euros al incluir el nuevo impuesto y el IVA.
En un principio, la entrada en vigor estaba prevista para mediados de este año, pero las dificultades operativas retrasaron la aplicación. Ahora, una portavoz del actual ministro de Finanzas, Paschal Donohoe, señaló que los sistemas de registro, control y recaudación están prácticamente listos. Además, los Comisionados de Ingresos se reunirán con representantes de la industria en las próximas semanas para dar detalles sobre los procedimientos y orientar a los proveedores en el registro.
APLICACIÓN MÁS ESTRICTA
El impuesto se suma a un conjunto de restricciones que Irlanda ha venido implementando sobre el uso de vapeadores, con especial atención a la venta a menores de edad. Desde diciembre de 2023 está prohibida la comercialización de dispositivos con nicotina a menores de 18 años. No obstante, inspecciones realizadas por el Servicio Nacional de Salud Ambiental detectaron más de un centenar de infracciones desde 2024.
Solo el año pasado se efectuaron 389 pruebas de compra, de las cuales 52 resultaron en incumplimientos. En la primera mitad de 2025 se realizaron otras 310, con 50 casos de ventas a menores.
El diputado socialdemócrata Aidan Farrelly advirtió que el nivel de incumplimientos requiere una aplicación más estricta de la normativa y recordó que el gobierno también prepara la prohibición de los vapes desechables, junto con nuevas limitaciones en sabores, envases y publicidad.
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