Japón tiene el potencial de salvar millones de vidas adoptando enfoques innovadores y efectivos para reducir los daños asociados al consumo de tabaco. Este mensaje fue el eje central de un evento celebrado en Tokio, organizado por la plataforma sin fines de lucro Quit Like Sweden en colaboración con el Institute for New Era Strategy (INES) Japa, según el medio 24Share.
El encuentro reunió a expertos nacionales e internacionales en reducción de daños y salud pública, como el Dr. Fredrik Nystrom, los profesores Marewa Glover y David Sweanor, y los doctores Kenji Shibuya e Hiroya Kumamaru. El evento forma parte de una serie de iniciativas similares realizadas este año en Brasil, Polonia y Malasia, promoviendo el modelo sueco como referencia para otros países.
El profesor Kazumasa Oguro, especialista en seguridad social y políticas fiscales, habló de las diferencias regulatorias entre Japón y Suecia, subrayando la falta de incentivos y alternativas disponibles para los fumadores japoneses y sus familias. Según Oguro, la ampliación de las discusiones sobre reducción de daños en Japón es fundamental para implementar cambios significativos.
UN IMPACTO POSITIVO
Por su parte, el profesor David Sweanor comentó los logros de Japón en la reducción de tasas de tabaquismo desde 2015, logrando una disminución de más del 50% tras la introducción de productos de tabaco calentado. Señaló que el país podría consolidar estos avances aprendiendo de la experiencia de Suecia, donde las políticas públicas han demostrado ser altamente eficaces.
Desde la perspectiva de Suely Castro, directora de Quit Like Sweden, el modelo sueco representa un ejemplo claro del impacto positivo que pueden tener las alternativas al tabaquismo. En Suecia, aunque una proporción similar de adultos consume nicotina en comparación con otros países europeos, los indicadores de salud son notablemente mejores: las tasas de cáncer son un 41% más bajas que el promedio europeo y las muertes relacionadas con el tabaquismo son significativamente menores.
Castro subrayó la importancia de facilitar el acceso a alternativas más saludables para los fumadores, destacando que todos los miembros de la sociedad merecen opciones que mejoren su bienestar. “Replicar este modelo podría salvar millones de vidas en Japón y en el mundo. No hay mejor momento para iniciar esta transformación que ahora”, concluyó.
El evento marcó un llamado urgente a adoptar estrategias que reduzcan los impactos negativos del tabaco, basándose en experiencias exitosas como la de Suecia, donde las políticas de reducción de daños han demostrado ser un modelo eficaz de salud pública.
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