Un informe reciente de Smoke Free Sweden evidencia que la Unión Europea (UE) enfrenta grandes dificultades para avanzar hacia su meta de convertirse en una región «libre de humo», con una tasa de tabaquismo menor al 5% para 2040. Según los datos, el progreso es muy lento y, de mantenerse las tendencias actuales, este objetivo podría no cumplirse hasta el año 2100.
Los expertos en reducción de daños asociados al tabaquismo critican las políticas vigentes de la UE, argumentando que, pese a los elevados impuestos, las prohibiciones de fumar en lugares públicos y las campañas de concientización, las tasas de tabaquismo en la UE apenas han descendido un 1% en los últimos tres años, pasando de un 25% a un 24%.
LEVE AUMENTO DEL NÚMERO DE FUMADORES
Este contraste se vuelve más evidente al comparar la situación de la UE con Suecia, el país miembro que ha tenido la mayor reducción de fumadores. Suecia, que ha optado por implementar una estrategia centrada en la reducción de daños mediante el uso de productos de nicotina alternativos, está a punto de convertirse en el primer país libre de humo del mundo.
La política sueca permite el acceso a productos como el snus, las bolsas de nicotina y los vapes, con una carga impositiva reducida para estas alternativas menos perjudiciales. Este enfoque ha sido clave para que Suecia experimente una reducción del 55% en su tasa de tabaquismo durante la última década, mientras que otros países de la UE, que se mantienen reticentes a la adopción de productos de riesgo reducido, muestran estancamientos o incluso leves aumentos en el número de fumadores.
PRODUCTOS DE RIESGO REDUCIDO
Smoke Free Sweden señala que el éxito de Suecia responde en gran parte a su resistencia a las políticas uniformes de la UE, que buscan prohibir ciertos productos de riesgo reducido como el snus. En 2023, el gobierno sueco tomó una medida controvertida, disminuyendo en un 20% el impuesto sobre este producto, debido a su menor riesgo en comparación con los cigarrillos. Por otro lado, en países como Irlanda, Bélgica y los Países Bajos, donde las regulaciones sobre productos de reducción de daños son estrictas, el consumo de tabaco continúa elevado, y en Estonia incluso ha aumentado.
El informe titulado “Perdiendo el objetivo” hace un llamado a las autoridades de la UE para que reconsideren su enfoque, sugiriendo que la promoción de productos de riesgo reducido podría ser una estrategia más efectiva para disminuir el tabaquismo. Las cifras actuales demuestran que las políticas restrictivas han tenido un efecto limitado y que, en muchos casos, los consumidores recurren a los cigarrillos convencionales al no encontrar alternativas viables y menos dañinas.
¿EFECTIVIDAD DE LAS POLÍTICAS DE LA UE?
En un reciente episodio del programa Across the Pond, Peter Beckett, cofundador de Clearing the Air, junto a los expertos en reducción de daños Martine Cullip y Lindsay Stroud, abordaron esta situación. Beckett sugirió que los vapeadores y usuarios de productos alternativos podrían tener un papel activo en el cambio, compartiendo sus experiencias personales de éxito con estos métodos ante autoridades y otros consumidores. Según Beckett, estas historias de vida pueden tener un impacto más significativo que simples firmas en peticiones, ofreciendo a la sociedad un relato directo de los beneficios de las alternativas de menor riesgo.
La discusión se enmarca en el creciente cuestionamiento de la efectividad de las políticas actuales de la UE frente a modelos como el sueco, que con un enfoque en la reducción de daños ha demostrado ser más efectivo en reducir el tabaquismo.
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