El gobierno neozelandés introduce regulaciones más estrictas sobre el vapeo, que entrarán en vigor en junio de 2025, como parte de una reforma legal destinada a reducir el consumo entre adolescentes y salvaguardar la salud pública.
MEDIDAS CLAVE
La reforma, enmarcada en la Ley de Enmienda de Entornos Libres de Humo y Productos Regulados (No. 2), establece nuevas normas como la prohibición de vapes desechables, restricciones en la visibilidad de los productos y limitaciones de su venta cerca de zonas sensibles. Los puntos de venta generalistas no podrán exhibir vapes ni sus empaques, ni siquiera en plataformas digitales o máquinas expendedoras. Además, las tiendas especializadas deberán estar ubicadas a más de 100 metros de centros de primera infancia y al menos 300 metros de escuelas y maraes.
Otras disposiciones incluyen la eliminación de promociones, descuentos y regalos relacionados con productos de vapeo. Las sanciones para quienes vendan a menores aumentarán significativamente: hasta 100.000 dólares para los minoristas y hasta 400.000 dólares para fabricantes que incumplan la prohibición de productos desechables.
UN LLAMADO A PROTEGER A LOS JÓVENES SIN DESCUIDAR A LOS ADULTOS
Casey Costello, Ministro Asociado de Salud, destacó que aunque el vapeo ha sido un recurso efectivo para adultos que desean abandonar el tabaco, su acceso descontrolado ha impulsado el uso entre adolescentes. “El vapeo es menos perjudicial que fumar y ha ayudado a reducir el tabaquismo, pero no debe ser accesible para los niños”, subrayó.
De acuerdo con un estudio de 2024 realizado por Acción sobre el Tabaquismo y la Salud (ASH), el porcentaje de adolescentes de 14 y 15 años que vapean regularmente ha disminuido del 20,2 % en 2021 al 14,1 %. El consumo diario también cayó al 8.7 %, mientras que las tasas de tabaquismo juvenil se mantienen excepcionalmente bajas, con apenas un 1,2 % entre los adolescentes.
ASH atribuye esta disminución al impacto positivo de las regulaciones ya vigentes, aunque advierte que es crucial educar a los jóvenes sobre los riesgos del vapeo mientras se permite a los adultos aprovechar esta herramienta para abandonar el tabaco.
PREOCUPACIONES SOBRE LOS EFECTOS SECUNDARIOS
Sin embargo, organizaciones como la Coalición de Defensores de la Reducción de Daños de Asia Pacífico (CAPHRA) han expresado reservas sobre las implicaciones de estas restricciones. Señalan que una prohibición apresurada podría fomentar el mercado ilícito de vapes y obstaculizar los esfuerzos para dejar de fumar.
Nancy Loucas, coordinadora ejecutiva de CAPHRA, enfatizó que el gobierno debería priorizar enfoques basados en evidencia y evitar decisiones precipitadas que puedan socavar los avances en salud pública logrados hasta ahora. “Nueva Zelanda ha liderado la reducción de daños del tabaco a nivel mundial; debemos proteger ese progreso”, concluyó.
Las nuevas restricciones buscan equilibrar la protección de los jóvenes y el apoyo a quienes usan el vapeo como alternativa al tabaco, manteniendo al país en su camino hacia un futuro libre de humo.
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