Un reciente estudio del Instituto de Economía Industrial y Comercio de Corea ha revelado información significativa sobre los usuarios de productos de tabaco calentado. Según la investigación, la mayoría de estos usuarios eran fumadores de cigarrillos tradicionales antes de hacer la transición a estos productos innovadores, que calientan el tabaco en lugar de quemarlo.
Los especialistas enfatizaron que el cambio a productos de esta índole puede aumentar las probabilidades de dejar de fumar completamente. Además, destacaron que no hay evidencia de que estos productos actúen como una puerta de entrada para nuevos fumadores.
En el estudio, que abarcó a 4.514 adultos se analizaron las preocupaciones sobre la posible atracción de adolescentes hacia los productos de tabaco calentado. Los resultados mostraron que los adolescentes que comienzan a fumar son menos propensos a elegir productos de tabaco calentado, prefiriendo en su lugar los cigarrillos tradicionales.
Los datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de Corea se citaron también en el estudio. Estos datos indican que el 99,4% de los usuarios de productos de tabaco calentado provienen de los fumadores tradicionales o son usuarios duales, mientras que solo el 0,6% son nuevos fumadores.
LA RÁPIDA ADAPTACIÓN A LOS PRODUCTOS DE TABACO CALENTADO
Desde la introducción de dichos productos en 2017, el mercado del tabaco en Corea ha experimentado un cambio notable. En su primer año, estos productos representaron el 2,2% de las ventas totales de tabaco, cifra que aumentó al 12% en el primer semestre de 2021. Este crecimiento sugiere un alejamiento significativo de los cigarrillos tradicionales, lo cual podría tener beneficios para la salud pública, dado que los productos de tabaco calentado evitan la combustión y el humo asociado, principales fuentes de los efectos nocivos del tabaquismo.
Los expertos subrayaron que estos cambios en el mercado ofrecen una valiosa oportunidad para investigar las razones detrás de la rápida adopción de productos de tabaco calentado por parte de los fumadores. Estos hallazgos resultan especialmente relevantes para los responsables de formular políticas sobre la regulación y la fiscalidad del tabaco.
El estudio incluyó a 2.356 no fumadores, 1.316 fumadores de cigarrillos tradicionales y 842 usuarios de productos de tabaco calentado. El estudio encontró que las mujeres adultas, las personas con educación superior, aquellas con hijos, las empleadas en trabajos de oficina y quienes presentaban mayores problemas de salud mostraban una mayor propensión a hacer la transición de los cigarrillos tradicionales a los productos de tabaco calentado.
En particular, el estudio reveló que las mujeres de entre 20 y 39 años eran las más propensas a cambiar a productos de tabaco calentado, independientemente de sus niveles de ingresos. En contraste, los hombres mayores de 40 años tendían a adoptar estos productos si tenían ingresos más altos.
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