El Parlamento Europeo avanza en la revisión de su estrategia de prevención del cáncer con una propuesta que plantea incrementar y aproximar los impuestos especiales mínimos aplicados a los productos de tabaco y nicotina. La medida ha generado debate entre los eurodiputados por el tratamiento fiscal conjunto de productos que presentan diferentes características y perfiles de riesgo.
La Comisión de Salud Pública del Parlamento Europeo (SANT) aprobó el informe sobre la aplicación del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer con 27 votos a favor, ocho en contra y cinco abstenciones. El documento no tiene carácter legislativo, pero establece la posición política de la comisión y será sometido posteriormente a una votación del pleno del Parlamento Europeo, prevista para octubre o noviembre.
La fiscalidad de los productos
Uno de los principales puntos de discusión durante la tramitación del informe ha sido la fiscalidad de los productos de nicotina. Una enmienda respaldada por los grupos Patriots for Europe (PfE) y Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) proponía que los impuestos especiales tuvieran en cuenta las diferencias existentes entre las distintas categorías de productos y sus respectivos perfiles de riesgo. La propuesta fue rechazada mediante votación nominal.
El texto finalmente aprobado reclama «un aumento y una convergencia ascendente en los impuestos especiales mínimos para todos los productos de tabaco y nicotina». De esta forma, el planteamiento fiscal contempla el conjunto de la categoría sin establecer en el texto una diferenciación tributaria en función del producto.
El informe también mantiene el objetivo de alcanzar una «generación libre de tabaco» en 2040 e incorpora al marco de prevención los cigarrillos electrónicos, los productos de tabaco calentado y las bolsas de nicotina. Entre las medidas incluidas figuran propuestas relacionadas con el empaquetado genérico, las restricciones sobre aromas, la declaración obligatoria de ingredientes, la verificación de edad en las compras online y las evaluaciones de impacto sanitario antes de comercializar nuevos productos de tabaco y nicotina.
Diferencias en el tratamiento de los productos
La cuestión fiscal ha sido objeto de críticas por parte de algunos eurodiputados, que consideran que las políticas deberían tener en cuenta las diferencias existentes entre los productos.
Tomáš Kubín, eurodiputado checo del grupo Patriots for Europe, defendió durante el debate que las distintas categorías de productos de tabaco y nicotina no deberían recibir necesariamente el mismo tratamiento. Según señaló, los cigarrillos convencionales, los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado y las bolsas de nicotina presentan características diferentes y deberían ser regulados teniendo en cuenta esas diferencias.
Kubín también planteó que las políticas de prevención deben combinar la protección de menores y no fumadores con medidas dirigidas a reducir la exposición al riesgo entre los consumidores actuales.
El debate sobre la fiscalidad de la nicotina se produce además después de otra votación del Parlamento Europeo relacionada con la salud cardiovascular. El 16 de septiembre, la Cámara aprobó el informe «Safe Hearts» con 545 votos a favor, 47 en contra y 75 abstenciones. Ambos documentos abordan factores relacionados con el consumo de tabaco y nicotina, el alcohol y la alimentación, aunque el tratamiento de estos elementos difiere entre los dos informes.
El alcohol recibe un tratamiento diferente
El informe sobre el cáncer también incluye medidas relacionadas con el consumo de alcohol. El documento recoge que el etanol y el acetaldehído, sustancias relacionadas con el metabolismo del alcohol, están clasificados por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) como carcinógenos para los seres humanos, dentro del Grupo 1.
Para el alcohol, el texto plantea medidas centradas principalmente en la información al consumidor. Entre ellas se encuentran la inclusión de información sobre ingredientes y valores nutricionales, advertencias sanitarias visibles, campañas de concienciación dirigidas especialmente a los menores y medidas destinadas a reducir la exposición a la publicidad.
El documento también contempla la elaboración de una futura estrategia europea sobre el alcohol. Sin embargo, no incluye una propuesta de impuestos obligatorios específicos ni una prohibición generalizada de su consumo en la Unión Europea.
La eurodiputada del grupo de los Verdes Tilly Metz, que participó en los trabajos relacionados con ambos informes, manifestó su oposición a una prohibición del alcohol y defendió que esta no constituye una solución.
Los alimentos ultraprocesados se abordan mediante información
El informe también incorpora recomendaciones relacionadas con los alimentos ultraprocesados. El texto propone desarrollar un sistema armonizado de etiquetado nutricional en la parte frontal de los envases y solicita a la Comisión Europea que avance hacia una definición científica común del concepto de «alimentos ultraprocesados».
En materia fiscal, la propuesta anima a los Estados miembros a estudiar posibles tipos de IVA diferenciados, aunque no establece una obligación común. Algunas medidas incluidas en versiones anteriores, como determinados objetivos de reformulación y actuaciones fiscales obligatorias, no forman parte del texto aprobado.
El profesor Franco Sassi, director del Centro de Economía de la Salud e Innovación en Políticas del Imperial College Business School, señaló que los sistemas fiscales pueden utilizarse para favorecer cambios en los hábitos de consumo. Según las declaraciones recogidas en el documento, una modificación del diseño de los impuestos sobre los alimentos podría contribuir a reducir determinados factores asociados al riesgo de cáncer.
El informe pasa ahora al pleno
La aprobación del informe por parte de la comisión SANT constituye un paso previo a su votación en el pleno del Parlamento Europeo. Al tratarse de una recomendación política, su aprobación no modifica directamente la legislación comunitaria, pero puede determinar la posición de la Eurocámara sobre las futuras políticas de prevención del cáncer.
La próxima votación permitirá a los eurodiputados introducir modificaciones antes de que el Parlamento establezca su posición definitiva sobre el documento.
Entre los principales puntos de debate se encuentra la aplicación de una política fiscal diferenciada para las distintas categorías de productos de tabaco y nicotina. Mientras algunos grupos defienden que los impuestos tengan en cuenta las características y perfiles de riesgo de cada producto, el texto aprobado por la comisión plantea un incremento y una aproximación de los impuestos mínimos para el conjunto de la categoría.
El resultado de la votación plenaria determinará si este planteamiento se mantiene en la posición final del Parlamento Europeo sobre la aplicación del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer.
y luego