Cada octubre, el Reino Unido lanza la campaña Stoptober, una iniciativa que busca motivar a los fumadores a abandonar el tabaco. En Inglaterra, más de cinco millones de adultos continúan fumando, y el hábito causa alrededor de 75.000 muertes anuales, situándose como la principal causa de fallecimientos evitables.
Las autoridades sanitarias británicas señalan que dejar de fumar durante 28 días multiplica por cinco las probabilidades de abandono permanente. Por ello, la campaña promueve el uso de herramientas gratuitas como la aplicación NHS Quit Smoking, planes personalizados, asesoramiento local y apoyo comunitario en línea a través del grupo Smokefree de Facebook.
SUECIA AVANZA HACIA UN PAÍS SIN HUMO Y LA UE REVISA SU POLÍTICA FISCAL
Un estudio de la empresa sueca de nicotina KLAR reveló que tres de cada cuatro fumadores y vapeadores en Reino Unido tienen la intención de dejar el tabaco. Su director de reducción de riesgos, Tomas Hammargren, apunta al modelo sueco como ejemplo: el país está próximo a convertirse en el primero de Europa en alcanzar el estatus de “libre de humo”, con una tasa de tabaquismo inferior al 5%.
Suecia ha logrado esta reducción no mediante prohibiciones, sino ofreciendo alternativas de nicotina de menor riesgo, como el snus y las bolsas de nicotina. Este enfoque de reducción de daños, sin embargo, contrasta con la estrategia de la Comisión Europea, que recientemente anunció planes para igualar los impuestos sobre productos de vapeo y bolsas de nicotina con los de los cigarrillos.
El comisionado de Salud, Olivér Várhelyi, justificó la medida citando el aumento del vapeo entre jóvenes y el hecho de que aún “no se percibe como un riesgo”. Estas declaraciones fueron criticadas por la Alianza Mundial de Vaperos (WVA), cuyo director, Michael Landl, señaló que igualar los impuestos desincentivaría el cambio de los fumadores hacia productos menos dañinos y podría revertir los avances logrados.
DEBATE SOBRE LA REDUCCIÓN DE DAÑOS
En septiembre, 83 especialistas en salud pública publicaron una carta abierta en la que advirtieron que una política fiscal igualitaria entre cigarrillos y productos alternativos podría frenar el progreso en la reducción de daños. Los firmantes abogan por una tributación proporcional al riesgo, citando los casos de Suecia y Reino Unido como ejemplos de políticas efectivas.
A pesar de estas advertencias, Bruselas parece mantener su postura de tratar todas las formas de consumo de nicotina bajo un mismo marco regulatorio. Sin embargo, un análisis de inteligencia artificial de la consulta europea sobre salud cardiovascular mostró que el 76% de los participantes apoya la inclusión de productos de menor riesgo en la estrategia de salud pública, mientras que solo el 9 % se opone.
EL RETO EUROPEO ANTE EL TABAQUISMO
Cada año, más de 700.000 personas mueren en Europa por causas relacionadas con el tabaco, incluidas 67.000 en Polonia. Los países que han adoptado estrategias de reducción de daños registran descensos sostenidos en el consumo, a diferencia de aquellos que mantienen políticas centradas exclusivamente en la prohibición y el aumento de impuestos.
La experiencia de Suecia plantea un dilema para la Unión Europea: optar por un enfoque basado en la evidencia científica y la reducción de riesgos o mantener un modelo restrictivo que podría limitar las opciones de los fumadores que buscan dejar el tabaco.
El mensaje que deja Stoptober es directo: el acceso a alternativas más seguras puede marcar la diferencia. La decisión que adopte Europa en los próximos meses definirá si sigue el camino del cambio o refuerza políticas que podrían frenar los avances hacia un continente libre de humo.
y luego