El sector del tabaco mantiene su papel como uno de los motores económicos y fiscales de España. Así lo refleja el informe “Relevancia socioeconómica de la cadena de valor del tabaco en España”, elaborado por Analistas Financieros Internacionales (Afi) y presentado este miércoles por la Mesa del Tabaco, que cifra en 3.750 millones de euros la aportación del sector al PIB y en más de 61.500 los empleos que sostiene.
El estudio, centrado este año en el análisis territorial y el capital humano, subraya la estabilidad laboral que aporta una cadena de valor que abarca desde el cultivo de hoja —con un fuerte peso de la producción extremeña— hasta la venta minorista. En conjunto, el sector genera 31.200 empleos directos y cada puesto de trabajo sostiene 1,6 empleos adicionales en otras actividades.
Durante la presentación, Águeda García-Agulló, directora general de la Mesa del Tabaco, destacó que el informe “confirma la solidez y capacidad de transformación del sector, que continúa siendo un motor económico y social clave para España”. Según García-Agulló, la industria afronta un proceso constante de innovación y adaptación a las nuevas demandas de los consumidores, con especial atención a los productos de potencial riesgo reducido.
Por su parte, Miguel Ángel Martínez, presidente de la Unión de Estanqueros, reivindicó el papel social del colectivo: “Los estancos hemos estado al servicio de la ciudadanía y del Estado”, afirmó, recordando además que el 43% de los titulares de estancos son mujeres, una de las mayores tasas de presencia femenina del sector. Martínez también pidió “reconocimiento” frente a las medidas desproporcionadas que, según dijo, se están debatiendo en la COP11 del Convenio Marco para el Control del Tabaco.
ERRADICAR EL COMERCIO ILÍCITO
Jorge Segura, director de Tabaco en Logista, señaló que la compañía cuenta con 200.000 puntos de venta y más de 6.000 empleados, de los cuales cerca de 2.000 están vinculados al tabaco. Advirtió además del impacto del comercio ilícito, que “debilita la competencia legal” y puso como ejemplo el caso de Francia, donde las ventas legales han caído más de un 40% y se han cerrado tres almacenes.
Según Afi, la erradicación del comercio ilícito supondría un incremento del 17% en el valor añadido del sector y un 22% más de empleo. En la actualidad, el fraude fiscal asociado a estas prácticas provoca una pérdida estimada de 879 millones de euros anuales para la Hacienda Pública.
El socio director del área de Economía Aplicada de Afi, Diego Vizcaíno, subrayó que la cadena del tabaco “funciona gracias a la interdependencia con otras actividades” y que su dinamismo y capacidad de adaptación “requieren de personas cualificadas y de una permanente innovación”.
El informe confirma, en definitiva, que lejos de ser un sector estático, el tabaco continúa en constante evolución, impulsado por la transformación tecnológica, la diversificación de productos y el compromiso con el empleo estable en España.
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