Las bolsas de nicotina oral se convierten en la herramienta más eficaz para dejar el cigarro, especialmente entre mujeres de Suecia, según un nuevo informe presentado en Estrasburgo.
Suecia está a un paso de convertirse en el primer país libre de humo del mundo, y un factor clave detrás de este logro es inesperado: las bolsas de nicotina oral, particularmente entre las mujeres. Así lo revela el informe Power in a Pouch, presentado el pasado lunes por la organización Smoke Free Sweden.
La investigación, pionera en su tipo, subraya que este producto, pequeñas bolsitas de nicotina sin tabaco que se colocan en la boca, ha marcado un antes y un después en la lucha contra el tabaquismo en Suecia. Desde su aparición en 2016, estas bolsas no solo han reducido el consumo de cigarrillos en general, sino que han impulsado un abandono récord entre las mujeres, tradicionalmente el grupo con mayor dificultad para dejar de fumar.
RESULTADOS CONTUNDENTES
Según el estudio, las tasas de abandono del tabaco entre mujeres han aumentado casi un 200% desde que estas bolsas comenzaron a popularizarse. En comparación con otros métodos, como los cigarrillos electrónicos o los chicles de nicotina, las bolsas fueron tres veces mejor valoradas.
«La evidencia es clara: estas bolsas son la herramienta más efectiva para dejar el tabaco, sobre todo para las mujeres», afirmó la coautora del informe, la científica conductual neozelandesa Dr. Marewa Glover. «Son limpias, discretas, no generan rechazo social y se adaptan perfectamente al ritmo de vida actual».
El informe también señala que el uso de estas alternativas contribuyó a una reducción del 49% en el consumo de cigarrillos entre mujeres suecas. Además, Suecia ha alcanzado una tasa de tabaquismo de apenas el 5,3%, muy cerca del umbral que la OMS considera como “libre de humo”.
UN MENSAJE PARA LOS GOBIERNOS
A diferencia de muchos países que optan por regular o prohibir los productos de nicotina alternativos, Suecia ha seguido una estrategia de reducción de daños: permitir el acceso a opciones menos nocivas para quienes aún fuman.
El Dr. Delon Human, otro de los autores del informe y portavoz de Smoke Free Sweden, advierte que replicar el modelo sueco puede ser crucial. “Restringir el acceso a estos productos es un error con consecuencias mortales. Las mujeres merecen tener herramientas efectivas para dejar de fumar. Negarles esa posibilidad es condenarlas”, declaró.
Suecia también reporta beneficios en salud pública asociados: las muertes por cáncer de pulmón entre hombres están un 61 % por debajo del promedio europeo, y las muertes totales por cáncer se sitúan un 34 % por debajo.
Los autores del informe no dudan en señalar que el éxito sueco podría replicarse en otros países si se abandona la prohibición en favor de políticas centradas en la salud pública.
“Cuando a las mujeres se les da la opción de una alternativa limpia y sin estigmas, las tasas de abandono del tabaco se disparan”, concluyó Glover. “No se trata solo de una herramienta para dejar de fumar. Se trata de salvar vidas».
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