El porcentaje de jóvenes de entre 15 y 24 años que fuma al menos una vez al mes en Suiza pasó del 17,7% en 2023 al 13,5% en 2025. El descenso, de 4,2 puntos porcentuales, equivale a una reducción relativa cercana al 24%, según un análisis de Jean-François Etter basado en la Encuesta Suiza de Salud y Estilo de Vida.
Durante el mismo periodo, la proporción de jóvenes que vapea mensualmente se mantuvo en torno al 9%. El consumo de bolsas de nicotina permaneció cerca del 3%, mientras que el uso de snus bajó del 5% al 3%.
Los datos corresponden a adolescentes y adultos jóvenes de entre 15 y 24 años y contabilizan a quienes fuman al menos una vez al mes, incluidos los consumidores diarios. Entre las personas mayores de 24 años, las variaciones en el uso de los distintos productos de tabaco y nicotina fueron reducidas.
Etter considera que los resultados muestran una evolución favorable en relación con el consumo de productos combustibles, que generan sustancias tóxicas durante la combustión. No obstante, los datos no permiten determinar las causas del descenso ni identificar si los jóvenes que han dejado de fumar han pasado a utilizar otros productos.
Una encuesta con cerca de 12.000 participantes
La Encuesta Suiza de Salud y Estilo de Vida está elaborada por la Oficina Federal de Salud Pública y el Fondo de Prevención del Tabaco de Suiza, en colaboración con la Oficina Federal de Estadística. La edición de 2023 contó con aproximadamente 6.000 participantes, mientras que la de 2025 reunió a cerca de 5.800 personas de 15 años o más. Las tablas detalladas correspondientes a 2025 se publicaron el 22 de septiembre de 2026.
A partir de estos resultados, Etter señala que la evolución observada no coincide con las previsiones que apuntaban a un posible aumento del tabaquismo juvenil asociado a la disponibilidad de nuevos productos con nicotina. Entre 2023 y 2025, el consumo mensual de cigarrillos disminuyó, mientras que el vapeo se mantuvo en niveles similares.
Sin embargo, la comparación entre ambas encuestas no permite establecer una relación causal entre el uso de cigarrillos electrónicos y la reducción del tabaquismo. Tampoco permite conocer la trayectoria individual de los consumidores ni determinar qué factores explican el cambio.
Diferencias en los riesgos según el producto
El impacto sobre la salud varía según el producto consumido. La combustión del tabaco genera humo que contiene sustancias tóxicas y está relacionada con buena parte de los daños asociados al consumo de cigarrillos.
Según la información del Servicio Nacional de Salud británico (NHS), los cigarrillos electrónicos exponen a sus usuarios a menos sustancias tóxicas y, por lo general, a concentraciones inferiores a las del humo del tabaco. Entre los compuestos presentes en el humo del cigarrillo que no se encuentran en el aerosol del vapeo figuran el alquitrán y el monóxido de carbono.
No obstante, el vapeo no está exento de riesgos. El NHS desaconseja su uso entre jóvenes y personas que nunca han fumado, y señala que los adultos fumadores obtienen el mayor beneficio cuando sustituyen completamente los cigarrillos por cigarrillos electrónicos.
Por ello, analizar por separado el tabaquismo y el consumo de otros productos con nicotina permite observar la evolución de cada categoría, aunque no aclara por sí solo los motivos de esos cambios ni sus consecuencias a largo plazo.
En cuanto a las herramientas para abandonar el tabaco, una revisión de Cochrane actualizada en agosto de 2026 concluyó que existe evidencia de alta certeza de que los cigarrillos electrónicos con nicotina ayudan a más personas a dejar de fumar durante al menos seis meses que la terapia sustitutiva con nicotina, como los parches o los chicles. Estos resultados se refieren a la cesación tabáquica y no permiten atribuir directamente a los cigarrillos electrónicos el descenso del tabaquismo registrado entre los jóvenes suizos.
y luego