En 2022, el 24% de la población suiza era fumadora, según datos revelados por la Oficina Federal de Estadística (FSO) el 2 de julio de 2024. Este dato refleja una disminución de tres puntos porcentuales en comparación con 2017, última vez que se llevó a cabo esta encuesta.
El descenso del tabaquismo es especialmente notable entre las personas con educación superior, donde la proporción de grandes fumadores (aquellos que consumen 20 o más cigarrillos al día) se ha reducido a más de la mitad en las últimas tres décadas.
Por otro lado, los productos de tabaco alternativos y los cigarrillos electrónicos están ganando popularidad entre los jóvenes, con un 17% de los jóvenes de entre 15 y 24 años utilizándolos en 2022. En 1992, el 30% de los suizos mayores de 15 años fumaban, cifra que ha disminuido al 24% en 2022. Sin embargo, esta reducción no ha sido constante; durante muchos años la tasa de fumadores se mantuvo en los mismos niveles y solo comenzó a descender recientemente.
SUIZA TIENE UNA TASA DE TABAQUISMO ELEVADA
La educación parece jugar un papel significativo en los hábitos de consumo de tabaco. En 2022, las personas sin educación post-obligatoria eran más propensas a fumar en comparación con aquellas con estudios universitarios o profesionales superiores, una diferencia que apenas existía hace 30 años.
En términos de género, los hombres (27%) tienen una mayor propensión a fumar en comparación con las mujeres (21%). Entre 1992 y 2022, las tasas de tabaquismo en mujeres disminuyeron del 24% al 21%, mientras que en hombres la caída fue más pronunciada, del 37% al 27%.
El comportamiento de los fumadores también ha cambiado significativamente. En 1992, el 41% de los fumadores consumían 20 cigarrillos o más al día, una cifra que se ha reducido a solo el 18% en 2022.
A pesar de estas mejoras, Suiza presenta tasas de tabaquismo elevadas en comparación con otros países. Reino Unido y Noruega tienen tasas del 14%, Canadá del 12% y Australia del 13%. En contraste, algunos países europeos como Francia (35%), Bulgaria (40%) y Serbia (40%) presentan cifras significativamente más altas. Portugal y España también muestran tasas elevadas, con un 26% y 28% respectivamente.
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