La Asociación de la Industria del Vapeo del Reino Unido (UKVIA) señaló que la prohibición de los cigarrillos electrónicos de un solo uso en el país está teniendo efectos contrarios a los previstos. Según un estudio reciente, el 26% de los antiguos usuarios de estos dispositivos han incrementado su consumo de tabaco, han vuelto a fumar o han recurrido a productos ilícitos.
La investigación, realizada a partir de una encuesta a 6.000 fumadores y vapeadores encargada por la compañía ELFBAR, también muestra que el 51% de los adultos considera, de manera errónea, que vapear es tan perjudicial como fumar. Además, el conocimiento sobre el mercado ilegal de vapes ha aumentado hasta un 22%.
Ante estos resultados, el director general de UKVIA, John Dunne, aseguró que la medida podría estar obstaculizando los planes para reducir el consumo de tabaco en el Reino Unido. La asociación propone que el gobierno implemente una campaña nacional de información sobre los riesgos comparativos entre fumar y vapear, así como la creación de un sistema de licencias para minoristas de vapeo.
El organismo plantea que los ingresos obtenidos de estas licencias se destinen a reforzar la aplicación de la normativa, y que se apliquen sanciones de hasta 10.000 libras esterlinas a los comercios que vendan a menores o distribuyan productos ilegales.
Según Dunne, la evidencia obtenida en los primeros dos meses tras la prohibición refleja un aumento del consumo de tabaco y de la demanda de productos no regulados, lo que, advirtió, requiere medidas urgentes para evitar un mayor retroceso en los objetivos de salud pública.
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