El uso de cigarrillos electrónicos sigue siendo un problema de salud pública entre los jóvenes en 2024, con 1,63 millones de estudiantes de secundaria y preparatoria reportando su consumo. Sin embargo, ha surgido otra tendencia preocupante: el aumento en el uso de bolsas orales de nicotina con sabor, una alternativa «sin humo» que está ganando popularidad. Estas bolsas, que las compañías de tabaco promueven como opciones discretas y fáciles de usar, se colocan entre la encía y el labio, donde liberan nicotina en polvo. Aunque no contienen hojas de tabaco, como sucede con productos similares como el «snus», las bolsas de nicotina contienen suficiente nicotina para ser dañinas, especialmente para los adolescentes.
Algunas de las marcas líderes en este mercado han experimentado un crecimiento acelerado en ventas. Las unidades vendidas aumentaron drásticamente, de 126 millones a finales de 2019 a más de 808 millones en el primer trimestre de 2022. A la par de este aumento, también creció la concentración de nicotina en estos productos, con opciones que llegan hasta los 8 mg por bolsa. Compañías como Altria han comenzado a introducir versiones aún más fuertes de sus productos para capturar este creciente mercado.
LA POPULARIDAD DE LAS BOLSAS DE NICOTINA
El atractivo de estas bolsas de nicotina radica también en sus sabores variados, como frutas y menta, que resultan especialmente atractivos para los jóvenes. Esta disponibilidad de sabores sigue el patrón que ya se observó con los cigarrillos electrónicos de cápsulas y desechables, cuyas ventas aumentaron significativamente tras la implementación de restricciones de sabor en otros productos. En 2024, se estima que el 87.6 % de los jóvenes que usan cigarrillos electrónicos optan por productos con sabor, lo que subraya la influencia que tienen los sabores en la popularidad de estos productos entre los adolescentes.
A nivel regulatorio, las bolsas de nicotina oral no están sujetas a las mismas restricciones que otros productos de tabaco, lo cual preocupa a expertos en salud pública. Aunque la FDA exige etiquetas de advertencia y reportes de fabricación para estos productos, actualmente no existen regulaciones que limiten su comercialización o venta de manera específica. Organizaciones como Truth Initiative han instado a la FDA a considerar regulaciones más estrictas y a eliminar los sabores de estos productos para reducir su atractivo entre los adolescentes.
Finalmente, el consumo de nicotina en la adolescencia es especialmente problemático, ya que puede afectar el desarrollo de áreas cerebrales cruciales para la atención y el aprendizaje. Por ello, Truth Initiative alienta a los jóvenes a buscar ayuda para dejar de usar estos productos, proporcionando recursos como el programa EX, diseñado para ayudar a quienes desean dejar la nicotina en cualquiera de sus formas.
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