En Canadá, las personas que simultáneamente fuman cigarrillos y utilizan dispositivos de vapeo, conocidos como «usuarios duales», representan un grupo significativo que ha sido ampliamente ignorado tanto por la investigación como por los medios de comunicación. A pesar de esta falta de atención, las decisiones de este colectivo tienen un impacto directo en la salud pública, ya que si todos los usuarios duales abandonaran el vapeo y retomaran el tabaquismo exclusivamente, se calcula que más de 250.000 personas podrían morir debido a enfermedades relacionadas con el tabaco.
La Encuesta Canadiense de Tabaco y Nicotina reportó que en 2020-2021 había 532.000 usuarios duales en el país. Según estimaciones de Public Health England, vapear es aproximadamente 20 veces menos dañino que fumar cigarrillos convencionales. Sin embargo, Health Canada advierte que el uso simultáneo de ambos productos, aunque temporalmente útil durante la transición al vapeo, no elimina por completo los riesgos asociados al tabaquismo. “Incluso fumar una pequeña cantidad de cigarrillos sigue siendo perjudicial”, subraya la entidad, alentando a los usuarios a abandonar el tabaco lo antes posible.
LA PERSPECTIVA DE LA SALUD PÚBLICA
Organizaciones como la Sociedad Canadiense del Cáncer reconocen que los cigarrillos electrónicos son menos perjudiciales que los cigarrillos de tabaco, siempre que no se usen ambos productos de forma simultánea. No obstante, investigaciones canadienses han demostrado que los usuarios duales presentan niveles más bajos de exposición a compuestos tóxicos en comparación con los fumadores exclusivos, indicando que el uso dual, aunque no ideal, es menos dañino que el tabaquismo exclusivo.
La evidencia también muestra que reducir el consumo de cigarrillos, aunque sea de un paquete diario a medio paquete, disminuye significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades graves como el cáncer, especialmente si el vapeo sustituye parte de los cigarrillos eliminados.
Un estudio longitudinal de seis años destacó que el 59% de los usuarios duales abandonaron el vapeo, y el 32% de ellos lograron dejar de fumar por completo. Estos datos subrayan la importancia de fomentar estrategias que no solo promuevan la transición hacia el vapeo, sino que también incentiven el abandono definitivo del tabaco. Los investigadores concluyeron que es fundamental desarrollar intervenciones más eficaces para ayudar a los usuarios duales a cesar ambos productos.
ENFOQUE PRAGMÁTICO Y ALENTADOR
Expertos sugieren que los usuarios duales deberían recibir el mismo apoyo y reconocimiento que otras personas en transición hacia hábitos más saludables. Por ejemplo, cuando alguien decide usar menos combustibles fósiles al adquirir un vehículo eléctrico o cuando un consumidor de carne opta por una dieta flexitariana, esas acciones representan avances positivos. De la misma manera, reducir el consumo de cigarrillos diarios con ayuda del vapeo es un logro que merece reconocimiento.
Además, se propone garantizar que las alternativas al tabaco combustible, como los dispositivos de vapeo, sean más accesibles y económicas que los cigarrillos tradicionales, incentivando su uso. Desde impuestos más bajos sobre los productos de vapeo hasta la disponibilidad en los mismos puntos de venta que el tabaco, estas medidas podrían facilitar el cambio.
REDUCCIÓN DE DAÑO
El principal objetivo para los profesionales de la salud debe ser minimizar las muertes y enfermedades relacionadas con el tabaquismo, en lugar de imponer un modelo único de comportamiento. Reconocer los avances de los usuarios duales en su camino hacia alternativas menos dañinas es crucial. Cada cigarrillo evitado es un paso en la dirección correcta.
Con el estímulo adecuado y las herramientas necesarias, muchos usuarios duales podrían eventualmente abandonar el tabaco. La clave está en brindar apoyo, eliminar barreras y celebrar cada avance hacia una vida más saludable.
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