Las bolsitas de nicotina registraron en España un volumen de ventas de 5 millones de envases durante 2025, según datos que ha difundido Efeagro y trasladados por la Asociación de Bolsas de Nicotina (ABN). Cada envase contiene 20 unidades y las previsiones del sector apuntan a que la cifra podría situarse en torno a los ocho millones en 2026, lo que supondría un incremento cercano al 60%.
Desde la Asociación indican que en el mercado español operan entre 20 y 30 marcas de este tipo de producto. Su introducción en el país comenzó hace más de cinco años y, en una primera etapa, estuvo dirigida principalmente a consumidores extranjeros. En la actualidad, se observa una mayor incorporación de usuarios nacionales.
El aumento de las ventas se concentró especialmente entre 2024 y 2025. La organización señala que este crecimiento debería desarrollarse bajo un marco normativo específico.
Las bolsitas de nicotina no contienen tabaco y están compuestas por celulosa, agua, nicotina, aromatizantes y fibras vegetales. Su uso consiste en colocar una unidad en la parte superior de la encía durante un periodo aproximado de hasta 30 minutos.
La asociación plantea que la regulación de estos productos tenga en cuenta el nivel de riesgo en comparación con otras formas de consumo de nicotina, como los cigarrillos tradicionales o los dispositivos electrónicos, en los que la sustancia se inhala.
HÁBITOS DE CONSUMO
En relación con el proyecto normativo del Ministerio de Sanidad, que contempla limitar el contenido de nicotina a 0,99 miligramos por unidad, la organización considera que esta medida afectaría a la comercialización de la categoría. Actualmente, los niveles de nicotina en estos productos oscilan entre 5 y 20 miligramos por bolsita.
Según datos citados por la asociación, un informe del Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos establece que una dosis de 16,6 miligramos de nicotina genera una concentración en sangre equiparable a la de un cigarrillo.
La entidad también advierte de que una reducción del contenido de nicotina podría modificar los hábitos de consumo, con posibles desplazamientos hacia otros productos o canales de compra no regulados.
En cuanto a la distribución, la asociación propone que la venta se limite a estancos y puntos autorizados, con verificación de edad obligatoria y advertencias sanitarias visibles en el etiquetado.
Asimismo, en el ámbito fiscal, la organización señala que estos productos ya están sujetos a un impuesto especial de 0,10 euros por gramo. En un envase con un precio medio de cinco euros, el 28% corresponde a este gravamen, porcentaje que alcanza el 49% al incluir el IVA.
y luego