En Iowa, las autoridades han decidido retrasar la entrada en vigor de una nueva normativa que regula la venta de productos de vapeo. Esta ley, que originalmente debía aplicarse el próximo mes, exige que los dispositivos electrónicos de suministro de nicotina, como los cigarrillos electrónicos y similares, cuenten con una autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) o que hayan presentado una solicitud de autorización antes de septiembre de 2020.
Además, se había establecido que el Departamento de Ingresos de Iowa publicaría en enero un listado oficial de productos certificados, lo que permitiría sancionar a los minoristas que comercialicen productos no incluidos en dicho registro.
RETRASO DE LA NORMATIVA
Sin embargo, varias empresas vinculadas al sector del vapeo, como Alternatives to Smoking & Tobacco Inc., Global Source Distribution y Central Iowa Vapors, han presentado una demanda en el Tribunal de Distrito del Distrito Sur de Iowa. Estas compañías sostienen que la normativa estatal viola principios constitucionales, como la cláusula de supremacía y la de protección igualitaria, tanto de la Constitución de Estados Unidos como de la de Iowa.
En el marco de esta demanda, los empresarios han solicitado una medida cautelar para bloquear la aplicación de la ley al menos hasta que se celebre una audiencia, programada para el 5 de marzo. Por su parte, la Oficina del Fiscal General de Iowa ha aceptado retrasar la aplicación de la normativa, argumentando que es necesario un mayor tiempo para entender los requisitos y coordinar a los responsables, algunos de los cuales se encuentran ausentes por vacaciones u otros compromisos.
LA APROBACIÓN DE LA FDA
La legislación, conocida como Archivo 2677 de la Cámara, fue impulsada en 2024 con el respaldo de importantes grupos de presión de la industria tabacalera, incluidos R.J. Reynolds. Fue aprobada por la Legislatura de Iowa y firmada por la gobernadora Kim Reynolds en mayo de ese mismo año.
Los críticos de la ley argumentan que la mayoría de los productos de vapeo actuales no cuentan con la aprobación de la FDA, lo que deja a los minoristas en una posición incierta. Según los demandantes, muchos de estos productos se encuentran en el mercado bajo la discreción de la FDA, que decide caso por caso si aplica medidas de cumplimiento.
Además, se ha planteado que la implementación de la normativa podría obligar a numerosos minoristas a cerrar sus negocios, ya que no habría suficientes productos aprobados en el listado estatal para sostener la operación comercial. También se critica que la ley permita ciertos productos no autorizados con nicotina derivada del tabaco, mientras excluye los que contienen nicotina sintética.
Por último, los demandantes especulan que un cambio en la administración federal podría modificar la política de la FDA, facilitando la comercialización de más dispositivos mientras sus solicitudes están en trámite. Este cambio de enfoque podría dejar obsoletas las restricciones impuestas por Iowa, según sus afirmaciones.
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